Francisco Garfias

Fue un viaje de pisa y corre. 24 horas en Nueva York para exponer en el Consejo de Seguridad de la ONU su propuesta de crear un fondo para el “Estado Mundial de Bienestar y Fraternidad”, que ningún medio importante de EU destacó.

AMLO quiere llevar la 4T al mundo. Quedó claro en su intervención. Dice que su propuesta, que será presentada a la Asamblea General de la ONU, garantizaría una vida digna a 750 millones de pobres en el planeta.

El hombre dio rienda suelta a su imaginación. Dice que el proyecto se puede financiar por tres fuentes: contribución voluntaria anual del 4% de sus fortunas a las mil personas más ricas del planeta; aportación similar por parte de las mil corporaciones más grandes en el mercado mundial y la cooperación del 0.2% del PIB de cada uno de los países integrantes del G20.

Ningún medio importante de Estados Unidos recogió una sola línea de su visita ni del discurso frente al Consejo de Seguridad en el que, de paso, fustigó a la ONU.

“Nunca en la historia esta organización ha hecho algo realmente sustancial en beneficio de los pobres”, subrayó.

* De las 18 a las 20 horas de ayer revisé los portales de los principales diarios de EU. Ni una línea en The New York Times, ni siquiera en la versión en español. Tampoco en The Wall Street Journal ni en Los Angeles Times.

En el Washington Post encontré dos notas interesantes sobre México en la sección Mundo, pero nada que ver con la visita de AMLO al Consejo de Seguridad de la ONU

Una sobre el arresto de Juan Carlos García, un extécnico de una empresa que comercializaba spyware Pegasus. Está acusado de ayudar a piratear el teléfono de un destacado periodista.

“Las autoridades no identificaron al periodista que fue vigilado. Pero Carmen Aristegui, una conocida reportera de investigación, reveló el martes que “el caso involucró su teléfono en 2015 y 2016”, dice la nota del WP.

La otra información sobre México tiene que ver con declaraciones del embajador Ken Salazar en el sentido de que su país negocia visas para agentes antinarcóticos de la DEA.

AMLO no aprovechó la oportunidad para dialogar con nadie ni reunirse con la prensa liberal estadunidense o con inversionistas. Apenas un mensaje a la comunidad migrante grabado en la presidencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Lo de fuera no es lo suyo. No quiso ir a la reunión del G20 en Italia. Tampoco a la Cop26 realizada en Glasgow, Escocia, a la que asistieron más de 120 líderes mundiales. Habló de corrupción y moral en el foro equivocado.

Lo dice en Twitter el exembajador de México en Washington Arturo Sarukhán:

“El Consejo de Seguridad es clave para temas de paz y seguridad internacionales. El presidente mexicano hoy vuelve a demostrar lo chata —o inexistente— que es su visión del mundo y de las relaciones internacionales. No sorprende, pero no deja de lastimar”.

A ver si ya nos queda claro que para el Presidente de México la mejor política externa es la política interna.

Sólo ha viajado dos veces al extranjero —una de ellas a Washington a entrevistarse con Donald Trump y ésta— en sus casi tres años de gobierno.

El mundo no le interesa y él no le interesa al mundo, aunque se enojen sus publicistas.

* Ya salió el peine. Los diputados de Morena y sus rémoras en San Lázaro pretenden recortar más de 8 mil millones de pesos al presupuesto planteado para los órganos autónomos y reasignarlo a los programas socio-electorales de la 4T.

De ese total, intentan restarle 4 mil 913 millones de pesos al Instituto Nacional Electoral.

El diputado del PAN Héctor Saúl Téllez, secretario de la Comisión de Presupuesto, asegura que detrás del recorte al árbitro electoral hay una venganza política.

“Esto parece, más que una reasignación presupuestal, una venganza política contra el instituto encargado de dar orden a las elecciones el próximo año.

“Tenemos ejercicios democráticos marcados por la Constitución, como es la revocación de mandato, y quitarle al INE casi 5 mil millones de pesos representaría una dificultad grave para llevar a cabo ese ejercicio”, puntualizó.

El INE retiró las candidaturas a gobernador de Félix Salgado Macedonio, en Guerrero, y la de Raúl Morón, en Michoacán, por no presentar sus gastos de precampaña. No está de más recordar que en el bloqueo a las instalaciones del instituto prometieron cobrársela a los consejeros.

Publicado en excelsior