La casa subastadora francesa Artcurial ignoró los reclamos del gobierno de México y sin ningún contratiempo puso a subasta este martes 26 lotes con piezas prehispánicas procedentes del país, de los cuales se vendieron 17 por un total de 51 mil 300 euros.

El remate culminó con la adquisición de una escultura mexica en piedra que representa a Ehécatl-Quetzalcóatl en forma de serpiente de cascabel enroscada, fechada entre los años 1400 a 1521 dC, la cual alcanzó el precio más alto: 16 mil euros.

Esa obra, según el catálogo, proviene de la colección de la arqueóloga belga Germaine Wenziner (1893-1948), quien fuera prima del director de arqueología del Museo de Bruselas y gran amiga del pintor Diego Rivera (1886-1957), cuyos conocidos le vendían piezas con las que conformó un nutrido y valioso acervo de objetos precolombinos en los años 30.

Al menos desde 2016, Artcurial ha rematado obras de la colección Wenziner, a quien describe como “una aventurera y fotógrafa” que en vida “donó importantes piezas precolombinas a los museos Reales de Arte e Historia del Cincuentenario y al Quai Branly de París. Le debemos el descubrimiento de los indios lacandones, cuya vida cotidiana documentó”.

“Joyas adquiridas por exploradora”

Uno de los herederos de Germaine es quien ha estado vendiendo parte de la colección “que da testimonio de la importancia de las joyas adquiridas por una exploradora que, durante las décadas de 1930 y 1940, viajó con frecuencia por Centroamérica”.

Otras piezas proceden de la colección “del señor Hauwaerts”, también de Bruselas, dice el catálogo de Artcurial, sin mayores datos.

La embajada de México en Francia denunció el 22 de octubre ante la cancillería francesa esta subasta, así como otra que tendrá lugar en la casa Christie’s el 10 de noviembre.

Sin embargo, la oficina francesa de Lucha contra el Tráfico de Bienes Culturales, una unidad de la policía judicial, no abrió ninguna investigación respecto a esos remates, indicó una fuente cercana al caso.

“Los reclamos de México han existido durante años sobre estos bienes culturales”, agregó la fuente, que apuntó que por lo general “no hay delitos ni por importación ni por receptación (ocultación o encubrimiento de los efectos del delito)” en esas piezas.

El gobierno de México, también a través de su embajada en Francia, además de la nota verbal al Ministerio para Europa y de Asuntos Exteriores de ese país, envió oficios de protesta a la presidenta de Christie’s París y al presidente ejecutivo de Artcurial, solicitando la anulación de las subastas.

“La comercialización de piezas arqueológicas fomenta la delincuencia trasnacional y crea las condiciones propicias para la recrudescencia del pillaje de bienes culturales a través de excavaciones ilícitas. Lejos de propiciar un mejor conocimiento y valoración de las culturas originarias, despoja a estos objetos invaluables de su esencia cultural, histórica y simbólica, convirtiéndolos en mercancías o curiosidades al separarlos del entorno antropológico del que provienen”, explica el reclamo mexicano.

En las misivas, se hizo referencia a la Declaración de Intención sobre el Fortalecimiento de la Cooperación Contra el Tráfico Ilícito de Bienes Culturales que suscribieron los gobiernos de México y de Francia el 1º de julio de 2021.

Si bien el marco jurídico que regula las ventas y subastas de bienes culturales en el país europeo es diferente a la legislación mexicana, la representación diplomática de nuestro país pidió también que se exhorte a las autoridades francesas competentes a verificar que los operadores de las subastas y ventas cumplan con todas las obligaciones legales nacionales e internacionales en vigor en la nación europea.

En otra carta a Artcurial, difundida en redes sociales la noche del lunes, la secretaria de Cultura federal, Alejandra Frausto, pidió “detener la subasta” de piezas “extraídas sin autorización y de manera ilícita”.

Pese a los reclamos, la casa Christie’s ya celebró en febrero en París una subasta de 40 piezas prehispánicas de manos privadas europeas, la cual recaudó cerca de 3 millones de dólares. Hasta el momento no ha tenido ningún resultado el convenio firmado en julio entre ambos países para reforzar la cooperación en la lucha contra el tráfico de bienes culturales que, de acuerdo con la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), genera cerca de 10 mil millones de dólares al año.

Fuente: AFP