La obligatoriedad del RFC para mayores de edad, que entrará en vigor a partir del siguiente año, podría saturar la atención del Servicio de Administración Tributaria (SAT), alertó el Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP).

En conferencia de prensa, Héctor Amaya Estrella, vicepresidente del IMCP, indicó que no sólo se debe pensar en aquellos jóvenes que cumplen la mayoría de edad, sino también en adultos mayores y personas de la tercera edad que nunca se han inscrito al padrón de contribuyentes.

“Dar de alta a tantas personas saturaría las capacidades del SAT. Hoy en día tienen el servicio de alta sin actividad económica en su página de Internet, esperamos que mantengan esta posibilidad se servicio virtual para el 2022”, abundó.

Sin embargo, destacó que en la Séptima Versión Anticipada de la Tercera Resolución de Modificaciones a la Resolución Miscelánea Fiscal para el 2021, se elimina la opción de que los contribuyentes puedan inscribirse al RFC con su CURP de manera remota.

Lo anterior, indicó, obligaría a estos nuevos causantes a acudir a las oficinas del SAT para inscribirse al padrón, lo cual saturaría aún más los servicios; no obstante, indicó que aún falta que se publique la versión definitiva de estas modificaciones.

«Se elimina en la guía de trámites 3/CFF, queda eliminada la inscripción al RFC con CURP, lo que quiere decir que ya no se puede hacer por medios remotos, es decir, los estarían llevando a las administraciones, tendrían que ir a las oficinas del SAT”. 

Sobre el Régimen Simplificado de Confianza, Ramiro Ávalos Martínez, vicepresidente Fiscal del IMCP, destacó que sí simplifica y ofrece varios beneficios a los causantes.

No obstante, indicó que los causantes deben ser muy cuidadosos y cumplir adecuadamente las obligaciones fiscales ya que, de no hacerlo, podrán ser sacados de este régimen y no podrán regresar a él para beneficiarse de las tasas reducidas de impuestos.

Fiscalización llegó para quedarse

Por otro lado, ante la ausencia de una reforma fiscal y las modificaciones que se aprobaron para el siguiente año, el IMCP consideró que la estrategia de fiscalización llegó para quedarse.

“Va a ser un tema que no va a parar. Se va a incrementar con el tema de la tecnología”, declaró la nueva presidenta del IMCP, Laura Grajeda Trejo.

Agregó que si bien los procesos de fiscalización pueden ser tardados para los contribuyentes, esto no debe generar preocupación siempre y cuando los causantes cumplan en tiempo y forma con sus obligaciones fiscales.

En esta sintonía, Héctor Amaya mencionó que la fiscalización llegó para quedarse, y seguirá soportando los ingresos tributarios del erario, aún sin una reforma fiscal integral.

En tanto, Ernesto O´Farrill, presidente de la Comisión de Análisis Económico del IMCP, mencionó que luego de la crisis por el Covid-19 hubiera sido un error haber optado por aumentar las tasas de impuestos existentes o bien, crear nuevos; sin embargo, aclaró que no están en contra de una reforma fiscal.

Asimismo, señaló que el presupuesto aprobado para el 2022, de 7.08 billones de pesos, no es un presupuesto inercial, considerando que aún en época Covid se propone un gasto histórico.

Fuente: El Economista