Ante el incremento de accidentes fatales por la explosión de tanques de gas, el diputado local Martín Padilla Sánchez pidió a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y a las autoridades capitalinas realizar una inspección minuciosa a las empresas distribuidoras de Gas LP para que los cilindros que distribuyen en los hogares de la Ciudad de México estén en buen estado y no se ponga en peligro la vida y el patrimonio de los habitantes de la capital del país. 

Es indispensable que se realicen las revisiones necesarias a las compañías gaseras antes de que sus productos salgan a la venta al público pues de esa manera se evitarán riesgos a los consumidores de la capital del país, insistió el vicecoordinador de la Asociación Parlamentaria Alianza Verde por la Ciudad en el Congreso capitalino. 

Dijo que de acuerdo con la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México, todas las viviendas, o al menos la mayoría de ellas, tienen gas, ya sea natural o LP. 

La última Encuesta Nacional sobre Consumo de Energéticos en Viviendas Particulares (ENCEVI) en la región central del país, donde se localiza la Ciudad de México, el 85.2 por ciento de las viviendas hace uso de gas LP, mientras que el 5.8 por ciento utiliza gas natural, lo que representa alrededor de dos millones 347 mil viviendas (de un total de dos millones 756 mil 319, según el INEGI) las que cuentan con gas licuado de petróleo, ya sea en tanques fijos (estacionario) o no fijos (cilindros), agregó. 

De ahí que se deba hacerse una revisión conjunta (autoridades-ciudadanía) de los tanques de gas LP, pero los habitantes deben estar atentos a que los tanques no estén picados, que no se perciba olor a gas en sus domicilios y, en caso de requerir atención, llamar a las autoridades. 

El diputado Martín Padilla señaló que en las alcaldías Iztapalapa y Azcapotzalco, Pemex detectó que casi el 50% de los tanques de gas están en muy mal estado, por lo que deben incorporarse acciones preventivas para evitar desgracias. 

Se pronunció porque las autoridades y la propia ciudadanía tomen todo tipo de precauciones para evitar más accidentes y muertes a causa del uso del gas Lp, sobre todo porque durante el 2020, en la Ciudad de México se atendieron 5,590 fugas en cilindros de gas LP, 1,016 fugas en tanques estacionarios y 19 en autotanques.  

En ese mismo año, agregó, se reportaron 983 accidentes, de los cuales, 334 fueron por fuga (33.98%), 397 explosiones (39.78%) y 258 incendios (26.24%). Según datos del Centro Nacional de Desastres, el 12.92% de los accidentes urbanos con gas LP han sido por fallas en tanque portátil. 

El legislador dijo que las fugas de gas pueden llegar a asfixiar a las personas que se encuentran en espacios cerrados o bien se pueden formar nubes de gas que en ciertos casos pueden llegar a ser explosivas. 

Desafortunadamente, los accidentes registrados en la Ciudad de México debido a las fallas con tanques de LP no ceden y algunos de estos eventos han derivado en desgracias considerables, enfatizó. 

El legislador alertó que del 1 de octubre de este año a la fecha, se han registrado diversos reportes de vecinos y vecinas, en materia de fugas de gas en vía pública, unidades habitacionales y domicilios particulares en la Ciudad de México. 

Una de estas se registró el 3 de julio del 2021 en un departamento de la Alcaldía Miguel Hidalgo, donde tres personas perdieron la vida a causa de una fuga de gas, dijo. 

Agregó que otro accidente ocurrió el 13 de noviembre del 2020 en la colonia Morelos de la alcaldía Venustiano Carranza, donde se suscitó un estallido que ocasionó daños en la estructura de un inmueble de seis departamentos, tres de ellos quedaron destruidos y el saldo fue de 25 personas lesionadas y dos fallecidas, entre ellas, un menor de edad. 

Otro lamentable suceso fue el 20 de octubre de 2021 en la calle Lago Cardiel en la Colonia Argentina Antigua, ocasionando daños materiales en un edificio habitacional, sin personas lesionadas- 

El más reciente, se registró el día 13 de noviembre en calle Lago Naur y 3ª Cerrada de Lago Ammer en la Colonia Pensil, donde se originó una explosión debido a la acumulación de gas causada por dos tanques picados, dejando un saldo de dos personas muertas. 

Cada casa de la Ciudad de México que cuenta con un tanque de gas licuado de petróleo (LP) podría tener riesgo de enfrentar una situación similar a la que se vivió en la vivienda de la colonia Pensil, en la alcaldía Miguel Hidalgo, advirtió.