Durante la comparecencia virtual de la titular de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, Vannesa Bohórquez López ante diputadas y diputados del Congreso capitalino, el representante ciudadano, Royfid Torres González, cuestionó la situación laboral de los trabajadores, artistas y talleristas, en particular del programa PILARES, quienes durante los últimos casi dos años realizaron tareas ajenas a su ámbito, como apoyo en el programa de vacunación por COVID19 en la capital, bajo amenaza de perder su salario o ingreso de oponerse a ello.

Ante la solicitud, la funcionaria respondió que los colaboradores asumieron otras responsabilidades de apoyo en la estrategia de vacunación, siendo algunos de ellos parte de un programa social.

“Nos preocupa el tema laboral, porque por un lado podemos reconocer que se integraron 15 mil trabajadores del gobierno de la CDMX a la vacunación, pero no lo podemos hacer a costa de los derechos laborales, porque si no acudían a esta labor iban a ser separados de su trabajo. Y también el tema de los promotores, que nos dice es un programa social, que está sujeta a la designación y voluntad de quienes lo aplican y estas personas han sido reubicadas a distancias considerables de sus hogares y les creó o crea incertidumbre, porque es un apoyo que se les retira en cualquier momento que se quiera. Entonces, hay que revisar la situación de estos promotores”, indicó.

Durante su intervención, el legislador de la Asociación Parlamentaria Ciudadana dijo a la funcionaria que en el informe de actividades no se habla del cambio en los Puntos de Innovación, Lectura, Artes y Saberes (PILARES), lo que genera incertidumbre a su planta laboral.

“Las y los trabajadores, talleristas y productores culturales se han visto obligadas y obligados a asumir otras tareas que no tenían asignadas, han sufrido hostigamiento y amenazas de que no recibirán su ‘beca’ a menos que se actúe de acuerdo a las indicaciones. Este tipo de actos, en los que el personal trabajador de los PILARES tiene que contribuir en las responsabilidades del sector salud o hacer trabajo territorial levantando encuestas casa por casa, ya se han denunciado”, estableció.

Por otra parte, el diputado señaló que, pese a descentralización de la cultura en la ciudad, se omite mencionar que en el presupuesto pasado y en este que viene han destinado más de una cuarta parte al proyecto de Aztlán, en el terreno que ocupaba la Feria de Chapultepec.

“Así como a nivel federal, la cultura se centraliza en las grandes ciudades, lo mismo sucede a escala en la ciudad: la oferta cultural se concentra en 4 o 5 de las 16 alcaldías de la ciudad de México, en ese sentido, por qué, si lo que defienden es la descentralización de la cultura, ¿por qué no invertir los casi 8 mil millones de pesos que se destinaron para Aztlán este año y el que viene, en desarrollar otros centros culturales en otras alcaldías de la ciudad, o en mejorar la infraestructura cultural de algunos centros? ¿por qué seguir usando recursos en espacios que ya funcionan bien en lugar de que otros funcionen mejor?”, aseguró.

De igual manera, Torres González preguntó los criterios a la secretaria Bohórquez para abrir tardíamente la actividad cultural durante la Pandemia, siendo este sector de los más afectados, cuando muchos de los centros y museos cuentan con espacio abierto.

“Mientras teníamos centros comerciales, gimnasios y otros espacios abiertos para la recreación y llenos de gente, museos, incluso aquellos con espacios exteriores, permanecieron cerrados. En lugar de implementar medidas sanitarias y de control para regular las visitas y permitir a las personas un espacio recreativo, decidieron no abrirlos, a pesar de que ofrecían condiciones más seguras para el regreso gradual a la normalidad”.

Finalmente, el integrante de la Bancada Naranja en el Congreso de la CDMX estimó que la inversión en Cultura debe percibirse distinto a como se ha realizado, pues es una pieza fundamental para el desarrollo de las personas.

“La cultura genera empleos y riqueza para el país y sus ciudades; la cultura no puede ser una materia al margen y no podemos entenderla únicamente como un complejo de museos, o de una exposición, una foto, o una obra, es, también, todo lo que sucede detrás, todo lo que muchas veces no vemos y nombramos, son también todos los empleos y las posibilidades que genera”, concluyó.