El Gobierno de Puebla apoya a los padres de la menor afectada por un incendio en el área de pediatría del Hospital General de Izúcar de Matamoros, registrado este domingo, y coadyuva con la Fiscalía General del Estado (FGE) en las averiguaciones, informó ayer el gobernador Miguel Barbosa Huerta.

En videoconferencia de prensa, el mandatario estatal expresó su solidaridad con la familia de la bebé, quien tiene cinco días de nacida y recibe atención médica en el Hospital para el Niño Poblano por presentar quemaduras de segundo y tercer grado.

Barbosa Huerta dijo que su Gobierno no será omiso ante este suceso, por lo que hará todas las acciones necesarias para que mejore el estado de salud de la menor y la ley sea aplicada a quien pueda resultar responsable.

El titular del Ejecutivo detalló que, a través de la Secretaría de Salud estatal, mantienen revisiones permanentes a los nosocomios; no obstante, precisó, se reforzarán estos trabajos para garantizar que operen en óptimas condiciones y no ocurra algún suceso que afecte a los poblanos.

Tras lamentar la tragedia, el secretario de Salud, José Antonio Martínez, explicó que, durante el siniestro en el área pediátrica del nosocomio, se activó de forma inmediata el “Código Rojo”, lo que permitió la atención oportuna hacia la bebé, quien estaba hospitalizada por sepsis y una patología denominada enterocolitis necrotizante.

El funcionario precisó que la menor se encuentra en el área de quemados del Hospital para el Niño Poblano, está intubada y su estado de salud es reportado como grave.

El siniestro del pasado domingo se originó por un cortocircuito en una lámpara al interior de incubadoras y provocó también quemaduras a una enfermera y un médico, quienes rescataron a la menor.