El abogado Marco Antonio del Toro Carazo señaló hoy que en el Reino Unido se llevó a cabo la audiencia final del proceso de extradición de Karime Macías, ex esposa del gobernador de Veracruz, Javier Duarte. La resolución, dijo, se dictará el próximo 17 de febrero, la que es apelable para ambas partes.

El litigante lamentó el papel que desempeñó la Fiscalía de Veracruz al asegurar que “mintió abiertamente” a las autoridades inglesas, «lo que por cierto ya es materia de procedimientos en México que hemos entablado».

Por ello, aseveró que se sigue una solicitud de asilo político, “en vista de que es evidente que el trasfondo que motivó su imputación fue político y muy distante a lo que es y debe ser un Estado de derecho”.

Marco Del Toro, abogado de Karime Macías, comentó que «la Fiscalía de Veracruz llegó al extremo de mentir ante las autoridades inglesas. Torcer la ley para acusar con fines ajenos al derecho, es un mal que debe ser erradicado si aspiramos un verdadero Estado de derecho. En este caso hay abundancia sí, pero de mala fe por parte de las autoridades de procuración de justicia veracruzanas”.

Apuntó que Karime Macías es la única persona imputada de fraude específico con motivo de erogaciones del DIF en 2011 en favor de seis empresas.

Sin embargo, reiteró que “de manera absurda” no se acusa a ningún miembro de esas seis empresas; tampoco a ningún otro miembro del Patronato del DIF ni acaso a funcionario alguno. “Solo a Karime Macías que no era servidor público ni tenía relación con contratos del DIF (temas en los que la Fiscalía de Veracruz en voz de Manuel Medel mintió en Inglaterra).

Recordó que la orden de captura se libró por Alma Aleida Sosa, a quien calificó que “la juez predilecta de Yunes”, quien dictó órdenes de aprehensión en cuando menos 12 asuntos distintos -entre ellos el de Karime Macías-, “con clara connotación política”.

“La orden de aprehensión se basa fundamentalmente en la declaración rendida en su contra por Juan Antonio Nemi Dib, misma que ya se acreditó le fue arrancada con violencia y de la cual ya se retractó. Todo ello, habiendo incluso intervenido la Comisión Estatal de Derechos Humanos. El señor Nemi incluso declaró en Inglaterra sobre la declaración que le obligaron firmar en Veracruz”.

Del Toro Carazo, expresó que en la solicitud de extradición por parte de México, bien claro se asentó que el delito prescribiría en junio de 2020. No obstante, afirmó que ahora se sabe que en 2019 se llevó a cabo una audiencia “privada y secreta a petición de la Fiscalía de Veracruz en la que ilegalmente se interrumpió la prescripción.

“Todo para así informarlo a las autoridades inglesas y evitar que se negara por prescripción la solicitud de extradición. Y es que legalmente no se puede interrumpir la prescripción después de que haya transcurrido una tercera parte del plazo de ésta, según los artículos 117 y 118 del Código Penal de Veracruz. En este caso eso fue el 24 de agosto de 2014 (fecha en que se llegó a esa tercera parte). Poco les importó y en aras de crear un escenario falaz ante las autoridades inglesas, se atrevieron a decretar la interrupción en octubre de 2019 (evidentemente mucho después de la fecha límite en pudieron hacerlo que fue, se reitera, el 24 de agosto de 2014”.

El abogado de la ex esposa de Javier Duarte, añadió que por si ello fuera poco, “ante la realidad de que en el Penal de Pacho Viejo se violan derechos humanos, se mandó un compromiso a las autoridades inglesas de que Karime Macías sería recluida en el Centro Federal Femenil de Morelos.

Ello, pasando por alto que existe imposibilidad de que ello sea así de conformidad con los artículos 37 y 49 de la Ley Nacional de Ejecución Penal, Jurisprudencia de la SCJN y la recomendación 15/2017 de la CNDH. Esto es, se hizo un compromiso con Inglaterra a sabiendas de que se va a incumplir. Llegan al extremo de comprometerse a que Karime Macías será trasladada en helicóptero a todas las audiencias que tenga en Veracruz”.

Afirmo que Karime Macías continuará ejerciendo su derecho a una defensa adecuada en México y en Reino Unido.

Fuente: La Jornada