Los niños y adolescentes que padecieron covid-19 tienen más probabilidades de desarrollar diabetes tipo 1 o 2 un mes o más después de la infección, en comparación con aquellos que no tuvieron coronavirus, reveló un estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés).

Para su investigación, la agencia estadunidense tomó dos bases de datos de salud diferentes, IQVIA y HealthVerity, y evaluó datos de miles de pacientes menores de 18 años entre el 1 de marzo de 2020 y el 26 de febrero de 2021.

Comparó el desarrollo de la enfermedad y las secuelas entre los menores que fueron diagnosticados con covid-19 y los que tenían una enfermedad previa a la pandemia, alguna infección respiratoria, y también a quienes no la tenían.

En sus conclusiones, publicadas esta semana, señalaron que los niños en IQVIA diagnosticados con coronavirus tenían 166% más probabilidades que aquellos que no tenían covid de ser diagnosticados con diabetes más adelante.

En la base de datos de HealthVerity, los menores con SARS-CoV-2 tenían 30% más probabilidades de recibir un diagnóstico de diabetes.

Además, señalaron que los niños que tenían coronavirus también tenían 116% más probabilidades de desarrollar diabetes que aquellos que tenían infecciones respiratorias no relacionadas con covid antes de la pandemia.

Incluso un aumento de 30% representa un incremento de riesgo bastante alto”, advirtió Sharon Saydah, investigadora de los CDC y autora principal del estudio.

Por su parte, la doctora Mary Pat Gallagher, directora del Centro de Diabetes Pediátrica Langone de la NYU, dijo a la cadena CBS News que “estos niños estaban en camino de desarrollar diabetes. Tal vez hubiera sido en dos años, tal vez en cinco años, y tener esta infección (covid) los empujó hacia un diagnóstico más temprano”.

Entre los síntomas característicos que identificaron los CDC en los niños sujetos al estudio se encuentran la fatiga, la pérdida de peso espontánea y las ganas de tomar más agua y de orinar con mayor frecuencia.

Saydah especificó que muchos de los niños fueron diagnosticados después de presentar un episodio de cetoacidosis diabética, que es una complicación grave de la diabetes que ocurre cuando el cuerpo no tiene la insulina suficiente.

Fuente: Excélsior