Francisco Garfias

La pandemia no respeta trayectorias, jerarquías, ideologías o posición social. Agarra parejo. Mucho más cuando las autoridades sanitarias obedecen la línea política que les marcan desde Palacio. 

No hay manera de que se restrinjan las actividades para proteger a la población, como se hace en otras partes del mundo, a pesar de los costos que las medidas conllevan. 

La CDMX tiene medalla de oro en laxitud: es la única en permitir el 100 por ciento el aforo en los estadios de futbol. Algo inexplicable en los días de más contagios en toda la pandemia. Ayer rebasaron los 51 mil.

* Le cuento que Cuauhtémoc Cárdenas tiene covid-19 por segunda vez. Se recupera sin problemas. “El ingeniero está tranquilo, aislado. Los síntomas son leves”, nos aseguran en su entorno.

En la misma situación están los gobernadores de Estado de México, Alfredo del Mazo; Jalisco, Enrique Alfaro, y el diputado petista (anticubrebocas), Gerardo Fernández Noroña.

Los tres reaccionaron de manera diferente. Uno, Fernández Noroña mezcló el contagio con su acartonada visión política. “Una vez más la derecha se equivoca. Dicen que soy negativo y salí positivo”, escribió en Twitter. 

El legislador petista, quien el miércoles asistió al parlamento abierto sobre la reforma eléctrica, dice que atenderá a distancia sus responsabilidades en la Comisión Permanente. 

Del Mazo tuiteó que recibió confirmación de positivo. “Permaneceré aislado y seguiré atento a los asuntos relevantes. Tengo síntomas leves. Espero salir pronto y retomar actividades”.

Alfaro hizo notar que aguantó casi dos años sin contagiarse y que eso fue una bendición. “Ni modo. Ya me tocaba”, escribió en Twitter.

* El otro CuauBlanco, nomás no ve la suya. Desde Morelos nos comentan que el gobernador de la entidad anda muy inquieto por los miles de likes a su famosa foto con El ProfeLa Tripa, y el Ray, tres conocidos narcos en la región. 

La imagen, publicada por El Sol de México, y las narcomantas que le han dejado los grupos criminales, han dado motivo de todo tipo de versiones y especulaciones.

Hay quien afirma que ya hasta solicitó una reunión de urgencia con el secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández. Si se la dieron y cuándo se la dieron es un misterio. 

Otra versión dice que anda ofreciendo cargos en su gobierno a funcionarios federales, a cambio de que le quiten de encima al fiscal local, Uriel Carmona, y el fiscal anticorrupción, Juan Salazar.

La bronca con Cuauhtémoc es que en lugar de quedarse calladito, para no empeorar su situación, hace declaraciones que lo dejan como macho acorralado: “¡Acá está papá!”, declaró ante las cámaras de televisión, que difundieron esa imagen en canales nacionales.

* Nos comunica Francisco Robles Berlanga, hermano de Rosario, que un Tribunal Federal resolvió ayer otorgar un amparo para que el juez responsable de su caso revise si ya fue derogado el delito por el cual se encuentra procesada y encarcelada desde hace más de dos años y medio: ejercicio indebido de la función pública.

Paco Robles adjuntó una nota publicada por ayer por Animal Político —el portal que destapó el escándalo de la Estafa Maestra— en la que el autor de la nota, Arturo Ángel, dice que se trata de una “acción clave”, dado que el delito ya no se encuentra vigente.

El Noveno Tribunal Colegiado del Primer Circuito de la Ciudad de México concluyó, por mayoría, que los derechos constitucionales de la exfuncionaria federal fueron violentados por el juez Ganther Villar Ceballos, quien no atendió la solicitud hecha por la defensa de analizar la vigencia del delito, dice la nota.

Noticia inesperada para Rosario. Apenas el lunes pasado hablamos por teléfono de su situación. Le preguntamos si ya tenía fecha para una nueva audiencia con el juez. Nos dijo que no. El panorama ya cambió.

* ¿Qué hará Ricardo Monreal en el 2024? Es pregunta reiterada en los corrillos políticos. 

Unos lo ven con el premio de consolación: la candidatura de Morena a la Jefatura de Gobierno de la CDMX. Otros ven irremediable su ruptura con López Obrador y su postulación por alguna coalición o partido de oposición.

Sobra decir que en Palacio lo han tratado muy mal, a pesar que ha sacado las reformas del Presidente sin sobresaltos. Andrés no admite disensos. El que lo contradice cae de su gracia. Ricardo lo ha hecho. Eso le ha costado que le retire la confianza.

Por lo pronto, y a pesar de las presiones de Palacio, logró que se derogara en Veracruz el delito de “ultraje a la autoridad”, como bien apunta el exdiputado federal, Arturo Santana, alguna vez vicepresidente de la Mesa Directiva en San Lázaro. 

“Le deben también —junto a Dante Delgado— el amparo al emecista José Manuel del Río Virgen, y la liberación de seis jóvenes encerrados por ultraje a la autoridad”, remató.

Publicado en excelsior