Delian Project, organización internacional que realizó una misión de observación de la consulta de revocación de mandato, señaló que el presidente Andrés Manuel López Obrador no tomó con seriedad el ejercicio democrático.

En conferencia de prensa, Jean Pierre Kingsley, integrante de la organización canadiense, aseveró que la verdadera intención del mandatario nacional fue erosionar la confianza de la ciudadanía en el Instituto Nacional Electoral (INE) al colocarlo a la par de un grupo opositor.

Abundó que el objetivo del Gobierno federal, al negarle los recursos al INE para organizar la consulta con los estándares constitucionales, fue preparar el terreno para una eventual reforma electoral, cuyo propósito sería convertir al instituto en un organismo político.

Lo anterior, advirtió, “tiraría al caño” 30 años de evolución del sistema electoral del país, el cual, indicó, es la “envidia de países” y debe cuidarse.

El experto consideró que la consulta de revocación no tuvo ninguna aportación a la democracia, porque no se le dieron los recursos suficientes al órgano electoral, por lo que no se tomó con seriedad; además, los ataques del Presidente contra los consejeros se volvieron sistémicos y con una intencionalidad de erosionar la confianza.

Recordó que los 11 consejeros del INE terminaron con una investigación abierta ante la Fiscalía General de la República, lo cual calificó como injusto porque al instituto, acusó, no se le dio tiempo de que ajustara su presupuesto y sobre la marcha, con ataques, incluso de tipo penal, organizó la consulta.

Indicó que en cualquier escenario, aunque se hubieran colocado la totalidad de casillas, los integrantes del Consejo General hubieran sido señalados por fallas.

Por su parte, Armand Peschard-Sverdrup indicó que “la democracia está saludable, no hay para argumentar que ha sido cooptada por la élite, es un mito, no es la realidad”.

Fuente: 24 horas