La Salmonella Typhimurium secuencia tipo 34, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha detectado como un brote internacional relacionado por el consumo de chocolates Kinder, es una bacteria muy común en los países de América Latina, incluyendo México, señaló en entrevista con Excélsior Gerardo López Pérez, infectólogo y alergólogo pediatra.

Añadió que las infecciones por salmonela tienen una baja incidencia en las naciones europeas, pero en nuestro territorio, existe una prevalencia alta ya que la bacteria se encuentra generalmente en los alimentos que se consumen en puestos de las calles.

El especialista añadió que la comida se contamina de salmonela por la falta de medidas de higiene en su manejo o al estar mucho tiempo sin refrigeración, sobre todo en la época de calor, y por tanto, al ingerirla ocasiona infecciones gastrointestinales con diarrea y vómito.

«Esta salmonela es muy frecuente que contamine a los alimentos expuestos al calor o que están en una situación de manejo insalubre como podría ser lo que observamos en Latinoamérica, principalmente en puestos ambulantes.

«Donde no existe una forma de asearse las manos o utilizar agua potable, la comida se contamina y esto es una de las causas, donde observamos que México tiene una alta prevalencia de aparición de este tipo de gérmenes”, explicó.

El también socio titular de la Academia Mexicana de Pediatría indicó que, en general, las infecciones por salmonela no requieren tratamiento u hospitalización, a menos que se presente fiebre y se requiera el uso de antibióticos que deben ser prescritos por un médico.

«Generalmente este tipo de infecciones gastrointestinales se autolimitan, y si no se presenta fiebre y el paciente está bien hidratado, en unos cinco días como máximo, desaparece la enferme- dad”, indicó.

No obstante, López Pérez enfatizó que los niños, las personas mayores, o quienes tienen comorbilidades, corren mayor riesgo de padecer complicaciones por salmonelosis, por ejemplo, una deshidratación severa a consecuencia de la diarrea y el vómito, situación por la cual se debe poner atención a los síntomas.

«Una de las principales complicaciones de la salmonelosis es que el paciente se deshidrate porque se llega a tener una deshidratación por el vómito y la diarrea.

Entonces los niños o los adultos mayores pueden estar aturdidos, decaídos y su estado general se ve mal, por lo cual en estos casos se requiere la intervención de un médico para que los rehidrate. Y los antibióticos se deben usar cuando el médico considera que se trata de una situación muy grave”, señaló el infectólogo Gerardo López Pérez.

Por EXCÉLSIOR