Finales de diciembre de este 2022, es la meta que se ha fijado el gobierno de la Ciudad de México para volver a poner en operación la Línea 12 del Metro, tras el colapso de un tramo que ocurrió el 3 de mayo de 2021, cerca de la estación Olivos, que dejó 26 muertes y cerca de un centenar de personas lesionadas.

Luego de la revisión minuciosa de toda la Línea Dorada por parte de varios grupos de expertos y especialistas, de la creación de un Comité Técnico Asesor para hacer el proyecto ejecutivo para su reforzamiento y rehabilitación, apenas el 14 de febrero de este 2022 comenzaron los trabajos en la zona cero.

En entrevista exclusiva para Grupo Multimedios, el secretario de Obras y Servicios de la Ciudad de México, Jesús Antonio Esteva Medina, señaló que “hay que llevar la línea a cumplir con el reglamento de construcciones de 2020, que plantea que son del orden de 20 por ciento a 30 por ciento superiores a los (lineamientos que tenía cuando) fue diseñado”.

Añadió que “es un proyecto ejecutivo muy complejo porque es sobre una estructura que ya existe, que requiere precisiones de milímetros”.

Para brindar de entre 30 por ciento al 40 por ciento más de resistencia al tramo elevado de la Línea 12, se colocarán puntales, diafragmas horizontales y verticales de acero, aunado al reforzamiento de las columnas con resinas en cualquier fisura, así como la colocación de membranas de fibra de carbono, estos últimos trabajos son donde se lleva un mayor porcentaje de avance, que es del 82.8 por ciento.

“Todo esto son avances de actividades en específico, no es que exista un avance global sino que dada la complejidad lo hemos programado de esta manera”, comentó el funcionario.

El proyecto ejecutivo se ha enfrentado a la complejidad de las características del tramo elevado, que mide en total 13.6 kilómetros, 6.7 de los cuales tienen una estructura metálica. Esta zona se dividió en 260 claros, es decir la distancia entre columna a otra, cada uno tiene medidas de altura y longitud distintas, aunado a las calles y vialidades donde pasan, como es el caso del Periférico, por lo que no se puede realizar el mismo tipo de reforzamiento.

“Todo esto está determinando que cada uno de los claros tenga soluciones específicas y particulares tanto por su condición estructural, por las cargas que tiene que resistir, como por las condiciones de operación que tenemos en el sitio y pues eso es parte de la complejidad del proyecto”, puntualizó Jesús Antonio Esteva.

Agregó que plantean “estar concluyendo la reconstrucción del tramo colapsado hacia mediados de julio”, mientras que las trabes “se estarán viendo entre dos o tres semanas ya en sitio y de ahí vendrían ya después los montajes”.

Cabe recordar que se colocarán tres trabes en lugar de los dos que tenía, además de que fue identificado un tramo con las mismas características que el que cayó, a 200 metros, cerca de la estación Tezonco, por lo que también será desmontado y reconstruido.

En cuanto a los 11.9 kilómetros de la parte subterránea, también, durante la inspección de la línea, se detectaron algunas irregularidades, como siete curvas en las vías que están muy cerradas, las cuales serán modificadas.

En entrevista exclusiva para Grupo Multimedios, el director del Sistema Colectivo Metro, Guillermo Calderón, indicó que se trata de “siete curvas de radio estrechos menores de 500 metros, hay unos que son incluso de 200 metros, que son todavía más angustiantes, son casi ángulos rectos, que provocan gran desgaste sobre las ruedas del tren y sobre los rieles, y continuamente hay que estarlo reperfilando, mejorando para evitar deterioro de la operación”.

Recordó que además se detectaron filtraciones de agua que serán reparadas, pero también se construirán cinco cárcamos nuevos para mejorar los sistemas de bombeo.

“El agua al ingresar al túnel comienza a deteriorar el balasto y sobre todo la subbase, entonces lo que estamos haciendo es corregir esos tramos donde la base la subbases han sido deterioradas, mejorando el sistema de drenaje, corrigiendo las filtraciones naturales que se dan por las condiciones del terreno donde fue hecho el túnel”.

Se espera que todos los trabajos de rehabilitación y reforzamiento de la Línea 12 concluyan a principios de diciembre de este año, posteriormente durante dos o tres semanas se realizarían pruebas en vacío, es decir sin pasajeros, para reabrir la línea con toda la seguridad de los usuarios.

Por MILENIO