La primera dama de Estados Unidos, Jill Biden, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, realizaron este domingo sendas visitas no anunciadas a Ucrania, informó la prensa local

Jill Biden arribó a Kiev, donde se reunió con su homóloga ucraniana, Olena Zelenska, en una escuela que se utiliza como refugio para civiles desplazados, entre ellos niños.

«Quise venir en el Día de la Madre. Pensé que era importante mostrar al pueblo ucraniano que esta guerra tiene que detenerse y que esta guerra ha sido brutal y que el pueblo de Estados Unidos está con el pueblo de Ucrania», dijo Biden a los periodistas.

El Día de la Madre se celebraba este domingo tanto en Estados Unidos como en Ucrania.

Biden y Zelenska se abrazaron y la primera dama estadunidense regaló a la esposa del presidente ucraniano un ramo de flores.

Es la primera vez que Zelenska aparece en público desde el inicio del conflicto, el 24 de febrero, según un funcionario estadunidense.

Según la misma fuente, ambas habían intercambiado cartas en las últimas semanas.

La reunión a puerta cerrada de las dos mujeres duró aproximadamente una hora y luego se reunieron con niños refugiados que trabajaban en recortes de papel, acompañados por sus madres.

Luego Biden se dirigió a la frontera eslovaca.

Trudeau visita Irpin

Por su parte, Trudeau visitó la ciudad de Irpin, cerca de Kiev, devastada por los combates y que en marzo fue ocupada por los rusos.

«Vino a Irpin para ver con sus propios ojos todos los horrores que los ocupantes rusos hicieron a nuestra ciudad», escribió el alcalde Oleksander Markushin en Telegram, acompañando su mensaje con fotos de Trudeau en la ciudad destruida.

La visita de Trudeau a Ucrania no había sido anunciada.

El primer ministro canadiense está en Ucrania para reunirse con el presidente Zelenski y reafirmar nuestro su apoyo al pueblo ucraniano, dijo su oficina.

Irpin, en la periferia noroeste de Kiev, fue escenario de intensos combates entre rusos y ucranianos en los primeros días de la invasión rusa a finales de febrero.

El ejército ruso se hizo rápidamente con el control de la ciudad, que tenía una población de 60 mil habitantes antes de la guerra, y la ocupó durante todo el mes de marzo.

Desde entonces, Kiev ha acusado a las fuerzas rusas de haber cometido masacres allí -como en la vecina ciudad de Bucha- después de que se encontraran decenas de cadáveres vestidos de civil en estas localidades, ocupadas y luego abandonadas por el ejército ruso.

AFP