En el marco de la conmemoración del Día Mundial sin Tabaco, el senador Ernesto Pérez Astorga refirió que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, cada cuatro segundos pierde la vida una persona a causa del tabaco; es decir, mueren ocho millones de personas al año, lo que representa que un producto como este mata 17 veces más que las drogas cada año.

En el evento, organizado por la Comisión de Salud que encabeza Margarita Valdés Martínez, el senador por Morena destacó que el 9.7 por ciento de todas las muertes que se producen en México son atribuidas al cigarro; adicionalmente, el consumo de este producto ocasiona que las personas desarrollen enfermedades graves como el EPOC o cáncer de pulmón, que es considerada la neoplasia más grave y mortal del mundo.

Ante especialistas en el tema, Pérez Astorga dijo que esta situación en sí misma es escandalosa y, si se agrega que los costos al Estado producidos por el consumo del cigarro en el sistema de Salud ascienden a 187 mil 499 millones de pesos, en contraste con lo que se recauda anualmente por impuestos de este producto letal, el monto recaudado apenas cubre 23% de todos los que el país pierde.

“Hablamos de una tragedia de magnitudes nacionales, pero la problemática no culmina ahí, ya que de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Salud Pública, con el surgimiento de los sistemas alternativos de consumo de nicotina y productos de tabaco calentado (vapeadores) se estima esta epidemia aumentará de manera significativa.

Pérez Astorga, integrante de la Comisión de Salud, detalló que, en la prevalencia de consumo de tabaco y nicotina, los daños asociados entre la población adolescente son de entre 70 y 80 por ciento más la probabilidad de empezar a fumar, si se comienza a experimentar con este tipo de productos (vapeadores).

De ahí que sea imprescindible el fortalecimiento y la realización de acciones interinstitucionales, pero sobre todo legislativas, para garantizar la protección de la salud de la población al nivel al mayor nivel posible, indicó el senador.

Raúl Bolaños Cacho Cué, presidente de la Comisión De Medio Ambiente Recursos Naturales y Cambio Climático del Senado de la República, el consumo excesivo de tabaco representa una terrible enfermedad para la comunidad que genera consecuencias sanitarias económicas y sociales.

La ciencia ha demostrado los graves efectos que su abuso provoca en la salud cada año: más de 8 millones de personas mueren a causa de este producto, señaló al destacar que uno de los impactos que no suele analizarse es el vinculado al daño ambiental.

El tabaco provoca alteraciones irreversibles a nuestros mares, océanos y a los suelos. El impacto aumenta día con día el proceso completo desde su cultivo, fabricación, consumo y, sus residuos finales generan perjuicios incalculables para los ecosistemas.