El Ahuehuete trasplantado a la antes llamada «Glorieta de la Palma» no está muriendo, pero pasa por un proceso de adaptación importante en el que la ciudadanía debe protegerlo, aseguraron autoridades capitalinas este miércoles.

El secretario de Gobierno, Martí Batres, presentó a Adrián Cavazos, donador del árbol y representante de Viveros Regionales, quien señaló que el nuevo inquilino de Paseo de la Reforma ha causado controversia en los últimos días, ya que mucha gente sugiere que la planta se está secando.

“El árbol no se está muriendo, debido a que está haciendo su proceso natural senescencia en sus hojas, el árbol está liberando hormonas y otros químicos para poder liberar sus hojas que son las que están consumiendo o evapotranspirando mucha agua, a final de cuentas el árbol se está defendiendo y lo está haciendo de una manera correcta», expuso el especialista junto al secretario de Gobierno.

“Hay que dejarlo, darle su tiempo, el árbol no está muerto, está confirmado y hay que tener paciencia, es un proceso natural, estamos satisfechos por los colores que presentan sus hojas, algunas partes están verdes, unas partes están amarillas, unas partes están cafés, eso significa que el árbol está trabajando en su senescencia, está trabajando de manera natural”, explicó.

Batres, agregó que la Sedema ha llevado a cabo el cuidado necesario que ellos mismos les especificaron.

Sin embargo, se hizo un llamado a la población a cuidar al Ahuehuete por su proceso de adaptación, por lo cual es cuidado y observado de manera permanente para garantizar su crecimiento y desarrollo.

También se mantiene en observación, tras el incidente ocurrido el pasado 7 de junio, cuando un automovilista se subió a la glorieta y se impactó con uno de los tensores que mantienen al árbol hasta que se logre su pleno enraizamiento, lo que hizo que el árbol se moviera en el impacto.

Se tiene previsto que en dos o tres meses pierda entre un 30 o 40 por ciento de follaje. Los ahuehuetes en su primer año alcanzan aproximadamente un metro de altura y continúan creciendo hasta medir entre 30 y 40 metros de altura.

Previo a su plantación, el suelo de la «Glorieta de la Palma» recibió tratamiento preventivo, se aplicaron biológicos y se mejoró el suelo con sustratos que garanticen el buen desarrollo de la raíz del Ahuehuete. Además de la aplicación de enraizador en el cepellón del árbol para estimular el buen desarrollo de nuevas raíces.

Sin embargo, ante el llamado de la autoridad capitalina, organizaciones dedicadas a la búsqueda de desaparecidos anunciaron que cada semana habrá una manifestación en torno a lo que buscan llamar la «Glorieta de los Desaparacidos».

Por Miguel Omendi