Amazon presentó esta semana una función experimental de Alexa, su asistente de voz, que podría imitar la voz de algún familiar muerto.

Por supuesto la idea de una función de este tipo puede causar escalofríos en la mayoría. Sin embargo, para Amazon es una solución que pude ayudar a las familias. El proyecto fue presentado en la conferencia anual MARS (un evento anual de Amazon) en que compartió la novedad a través de un video en el que un niño le pide a Alexa que le lea un cuento con la voz de su abuela muerta.

“Como vieron en esta experiencia, en lugar de la voz de Alexa leyendo el libro, es la voz de la abuela del niño”, aseguró Rohit Prasad, científico jefe de Amazon para Alexa AI. “Si bien la IA no puede eliminar el dolor de la pérdida, definitivamente puede hacer que sus recuerdos perduren”, aseguró

La conversación sobre esta función ocurrió cuando Prasad habló sobre cómo uno de los esfuerzos actuales estaba en ofrecer atributos más “humanos” a los asistentes de voz y AI que son cada vez más comunes en nuestro día. De acuerdo con el científico de Amazon funciones como esta con la que está experimentando Amazon pueden ser de gran ayuda «en estos tiempos de pandemia en curso, cuando muchos de nosotros hemos perdido a alguien que amamos».

Por supuesto, la idea de Amazon ya ha sido visto antes en la ciencia ficción. No son escasos los relatos que anticipaban un futuro en el que la AI podía replicar gestos, voces e incluso la personalidad de personas muertas a modo de terapia. Para dar dos ejemplos que vienen a la mente está el episodio de Black Mirror ‘Be Right Back’ o Westworld, la serie de HBO Max, que presentan servicios por suscripción que ofrecen la opción de hablar con personas muertas.

Las dudas y sentimientos que genera esta aplicación de la tecnología es entendible. Para muchos el uso de AIexa para imitar la voz de las personas es antinatural y una manera de irrespetar su legado. La respuesta de Amazon es que para muchas familias puede ser la opción para que el legado o recuerdos de una persona no se desvanezcan, por ejemplo, un nieto que jamás pudo conocer la voz de su abuelo.

Por Enter.CO