Este jueves López Obrador cuestionó que «El Chueco», asesino de dos sacerdotes jesuitas y un guía de turistas en Cerocahui tuviera una vida normal:

«Es muy sospechoso el que una persona así llevará una vida tan normal, porque de acuerdo a la Fiscalía de Chihuahua era patrocinador de un equipo de beisbol con los antecedentes que ya tenía».

De acuerdo con el informe presentado por el fiscal de Chihuahua, Roberto Javier Fierro Duarte, el asesinato de las tres personas en la comunidad de la Sierra Tarahumara se derivó de un juego de beisbol:

«Se atendió el reporte de que José Noriel Portillo, El Chueco, arribó a un domicilio a fin de localizar a Paul N., ya que días antes se realizó un juego de beisbol, en el que participó un equipo patrocinado por El Chueco y tras haber sido derrotado, se generó una disputa con el otro equipo, en el que contendían los hermanos Paul y Armando N».

Al respecto, el mandatario federal dijo que se investigará a fondo:

«Hay que ver si no había impunidad, protección, arreglos, acuerdos ¿con quiénes? Entonces sí vamos a ir al fondo, que se conozca toda la verdad».

Y destacó que los propios jesuitas que viven en Cerocahui y las madres saben todo por lo que «con mucho cuidado» pueden ayudar.

Por otro lado, el subsecretario de Seguridad, Ricardo Mejía Berdeja informó que el Gobierno le solicitó a EU que la Patrulla Fronteriza apoye en las labores de búsqueda de «El Chueco», además de que Migración ya emitió una alerta migratoria.

Este lunes, dos sacerdotes jesuitas y un guía de turistas fueron asesinados en la comunidad Cerocahui de la Sierra Tarahumara; la agresión se le atribuye a «El Chueco» (Joé Noriel Portillo Gil) quien se llevo los cuerpos mismos que se recuperaron este miércoles.

Por el presunto agresor las autoridades ofrecen una recompensa de cinco millones de pesos.

Fuente: 24 horas