HÉCTOR MOCTEZUMA DE LEÓN

Dos sacerdotes miembros de una de las congregaciones más importantes de la Iglesia Católica, la Compañía de Jesús, fueron asesinados en un templo de la localidad de Cerocahui, Chihuahua; ¿qué sigue? No me atrevo a pensar que más pueden hacer los grupos de la delincuencia organizada que actúan con gran impunidad en varias regiones del país.

Los mexicanos no queremos que esto continúe así, queremos que se acaben las lamentaciones y los pésames. Los tres últimos presidentes, Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y el actual Andrés Manuel López Obrador reaccionaron ante las tragedias, con lamentos y condolencias a los familiares de las víctimas y después no pasó nada.

Ayer el presidente López Obrador, volvió a lamentar y condolerse, ahora por el homicidio de los sacerdotes: Javier Campos y Joaquín Mora, de la Compañía de Jesús, que realizaban una labor pastoral, desde hace muchos años en Cerocahui, Chihuahua. Hecho que le ha dado la vuelta al mundo y que ayer el Papa Francisco manifestó su consternación y expresó: “¡Cuántos asesinatos en México! El Pontífice estaba muy triste por el homicidio de sus hermanos.

Se tiene localizado al homicida dijo el presidente. Más tarde se supo que se trata José Noriel Portillo, alias “El Chueco” al que seguramente detendrán en los próximos días y hasta ahí quedará todo, nunca sabremos las causas del homicidio y sí hubo o no autores intelectuales; así se resuelven los grandes crímenes en esta administración como se resolvieron en las anteriores, a medias o con chivos expiatorios.

En México reina la impunidad y la impunidad es la madre de todas las violencias. Gracias a la impunidad ha crecido la delincuencia organizada. Según el estudio “México: Organizaciones del Crimen Organizado y el Narcotráfico”, elaborado por el Servicio de Investigación

del Congreso de los Estados Unidos, en nuestro país hay siete organizaciones tradicionales dedicadas al narcotráfico internacional y cinco más pequeñas que pelean el territorio.

Para combatirlos el actual gobierno ha establecido una estrategia de “abrazos no balazos” que consiste en ir a las causas del problema, que no ha dado resultados como lo demuestran las masacres en los estados de Michoacán, México, Zacatecas, Guerrero y ahora Chihuahua.

Hace unos días el coordinador de los senadores de Morena llamó a los legisladores a trabajar sobre el cambio de estrategia en materia de seguridad, lo que en otras ocasiones han demandado organizaciones sociales y del sector empresarial, pero en Palacio Nacional no los ven ni los oyen; como diría el “filósofo” de Michoacán, Marco Antonio Solís “El Buki” /”Adónde iremos a parar”/. Me niego a imaginar adónde iremos a parar.

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El asunto de Julián Assange es un problema entre el gobierno de los Estados Unidos y el fundador de WikiLeaks, es algo que no le atañe al gobierno de México, es como si el presidente Joe Biden le pidiera a Andrés Manuel López Obrador que dejara en paz a Emilio Lozoya, ¿verdad que el gobierno mexicano no lo aceptaría?.. Senadores de Morena encabezados por Ricardo Monreal iniciaron una serie de diálogos con diferentes sectores sociales a fin de recoger sus inquietudes para construir la agenda legislativa que plantearán al Congreso de la Unión en el próximo periodo ordinario de sesiones que inicia el 1 de septiembre próximo. Ayer se reunieron con representantes del Grupo INDEX de Guanajuato para analizar temas relacionados con la certeza jurídica de las inversiones y mejoras en el comercio exterior…Mega Apagón en la Península de Yucatán que afecta a 3.4 millones de personas.

circuitocerrado@hotmail HctorMoctezuma13