Luego de ocho años de la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa, el presidente Andrés Manuel López Obrador adelantó que tienen plena certeza de qué sucedió con los estudiantes y pronto esclarecerán la verdad de los hechos.

En su conferencia de prensa desde Palacio Nacional, el mandatario federal dijo que este año se conocerá la verdad sobre este caso ya que, de momento, aún falta la certificación de pruebas y que avance el proceso judicial de algunos elementos de la indagatoria.

Conocer las causas por las que los estudiantes fueron desaparecidos en septiembre de 2014, es el único compromiso que falta cumplir al jefe del Ejecutivo federal de los 100 que se fijó al arranque de su administración, en 2018.

“Ya sabemos lo que sucedió, nos faltan algunas cosas para complementar, porque acuérdense que es un proceso judicial y se pueden tener pruebas, pero hay que certificarlas, hay que validarlas, de acuerdo a procedimientos, pero ya tenemos mucho avance, que es una de las demandas incumplidas o de los compromisos que hice que no he podido cumplir”, señaló.

-¿Alcanzará el tiempo?, se le cuestionó.

-Sí, sí, este año va a quedar ya lo de Ayotzinapa, sostuvo.

A principios de año, la Secretaría de Seguridad Pública de Guerrero junto con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) detuvieron a Mateo “N” por los delitos de desaparición forzada y delincuencia organizada por los hechos referidos la noche del 26 y 27 de septiembre de 2014, fecha cuando ocurrió la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

En marzo, de acuerdo con un nuevo informe divulgado por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), se reveló que el Ejército y la Marina habrían sabido que los 43 estudiantes serían secuestrados en 2014 por criminales y ocultaron información clave que podría haber conducido a su ubicación.

Este documento, del comité encargado de hacer una investigación paralela sobre el caso, señaló que la Secretaría de Marina (Semar) y el Ejército mantuvieron en secreto que los estudiantes y los criminales eran vigilados en tiempo real y cuando los jóvenes fueron atacados por policías y delincuentes.

En los documentos oficiales a los que tuvo acceso el GIEI se encontraron conversaciones de militares informando a sus superiores los pasos que seguían los alumnos hasta que llegaron a Iguala y sus alrededores. Los jóvenes iban a ir a una protesta en la Ciudad de México.

Fuente: Forbes