Varios pueblos y ciudades de Francia registraron sus temperaturas más altas de la historia, al tiempo que casi 2 mil bomberos seguían luchando contra enormes incendios en el suroeste del país y mientras la abrasadora ola de calor que azota a gran parte de Europa occidental se extendía hacia el norte y el este.

La ciudad de Nantes, cerca de la costa atlántica, registró 42ºC el lunes, superando su récord anterior de 40.3ºC establecido en 1949, mientras que la ciudad de Brest, en Bretaña, alcanzó los 39.9ºC, más de cuatro grados por encima de su récord de 2002 de 35.1ºC.

También se establecieron récords de temperatura nocturna, como en La Hague, en Normandía, donde se registraron 32.8°C a las 3 de la mañana del martes. Las autoridades indicaron que toda la costa occidental de Francia, desde las Landas en el sur hasta el Finisterre en el norte, se vio afectada.

Se esperaba que el martes se volvieran a romper los récords, dijeron los meteorólogos, a medida que la masa de aire caliente, la segunda que envuelve grandes partes del continente en las últimas semanas, se desplazaba hacia el norte y el este de Francia, Bélgica, los Países Bajos y Alemania.

El servicio meteorológico holandés KNMI indicó que las temperaturas podrían alcanzar los 38ºC el martes, emitiendo una advertencia de clima extremo de código naranja de riesgo para la vida en el centro y el sur del país, mientras que las autoridades de Bélgica advirtieron sobre temperaturas superiores a los 40ºC.

El récord del Reino Unido fue superado en el aeropuerto de Heathrow, en el oeste de Londres, donde las temperaturas alcanzaron los 40.2°C a la hora del almuerzo del martes.

Mientras la Comisión Europea anunciaba la existencia de alertas por sequía en el 46% del territorio del bloque, con un 11% de nivel de alerta, los incendios forestales en Francia, España y Portugal siguieron arrasando bosques y matorrales en estado seco.

Los peores incendios se registraron en el suroeste de Francia, en el departamento de la Gironda, cerca de Burdeos, donde los bomberos se esforzaron para contener dos incendios iniciados hace una semana en La Teste-de-Buch y Landiras, y un tercero, en Vensac, que se desató en la noche del lunes.

Las autoridades indicaron el martes que la noche había sido “extremadamente difícil”, con un viento cambiante y con ráfagas que dificultó las labores de extinción. Un total de 19 mil hectáreas de bosque, principalmente de pinos, fueron consumidas y 37 mil personas fueron evacuadas de la región.

Cinco zonas de camping de las que fueron evacuados 6 mil vacacionistas la semana pasada cerca de la Duna de Pilat, la duna de arena más alta de Europa y uno de los principales lugares turísticos, quedaron casi completamente destruidas, informó un funcionario del gobierno local.

La policía indicó que un hombre fue detenido a última hora del lunes en el marco de su investigación sobre el incendio de Landiras, el cual ha calcinado casi 13 mil hectáreas de terreno. La evidencia muestra que el fuego fue provocado como “un acto de malicia voluntaria”, señalaron.

Un área de 9 km de largo y 8 km de ancho seguía en llamas cerca de la duna y estaba “volando cosas”, tal era su intensidad, explicó Marc Vermeulen, jefe del servicio local de bomberos. “Los troncos de los pinos de 40 años están explotando”.

En otras partes de Francia, un incendio que comenzó el jueves pasado cerca de Avignon, en el sureste del país, resurgió el lunes, según informaron los bomberos locales, al tiempo que se produjo otro incendio en Bretaña.

En Francia no se han reportado muertes hasta el momento, sin embargo, en España, un incendio registrado en el noroeste de la provincia de Zamora cobró la vida de un pastor de 69 años después de que un bombero muriera en la misma zona el domingo.

Posteriormente, el lunes, se informó sobre la muerte de un oficinista de aproximadamente 50 años a causa de un golpe de calor en Madrid. El Instituto de Salud Carlos III del país registra más de 510 muertes relacionadas con el calor.

Cerca de la ciudad de Tábara, en el norte del país, un incendio forestal se extendió por un campo, consumiendo una excavadora y obligando al conductor –que intentaba cavar un cortafuegos– a correr para salvar su vida mientras las llamas quemaban la ropa de su espalda. Fue trasladado por aire al hospital.

Un helicóptero de bomberos sobrevuela un bosque en llamas cerca del pueblo de Bustelo, en Amarante, en Portugal. Foto: Patrícia de Melo Moreira/AFP/Getty Images.

Las autoridades españolas informaron sobre la existencia de aproximadamente 20 incendios forestales persistentes desde el sur hasta Galicia, en el extremo noroeste, donde el fuego ha destruido alrededor de 4 mil 500 hectáreas de terreno, mientras que en Portugal, mil bomberos luchaban contra 10 incendios forestales en el norte del país.

El número de víctimas mortales de los incendios en Portugal se duplicó el lunes, después de que un vehículo se saliera de la carretera cuando intentaba escapar de una zona de incendios cerca de Vila Real, en el norte del país, indicaron las autoridades. También han resultado heridas 60 personas a lo largo de más de una semana de incendios en todo el país.

“Encontramos el auto y a estas dos personas, de aproximadamente 70 años, completamente calcinadas”, indicó el alcalde de Murça, Mário Artur Lopez. La mitad del municipio estaba en llamas, dijo el alcalde a última hora del lunes.

En el Reino Unido, el récord de 38.7°C de 2019 fue superado primero cuando se registraron provisionalmente 39.1°C en Charlwood, en Surrey, y después, a las 12:50pm, cuando se registraron 40.2°C en Heathrow.

Los expertos en clima describieron el récord como un presagio de los crecientes riesgos para la vida y los sustentos durante al menos los próximos 30 años. “Va a empeorar en los próximos años”, señaló Nigel Arnell, profesor de ciencias del sistema climático en la Universidad de Reading, quien pidió que se actualicen con urgencia los planes de emergencia del Reino Unido para que estén preparados para el próximo año. “Eventos parecidos en el futuro durarán más tiempo y abarcarán zonas más amplias”.

Con información de The Guardian