El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que no son un asunto suyo las denuncias de Alejandro Moreno, Alito, dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el extranjero.

El priista presentó una denuncia contra el gobierno federal ante la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), por una presunta persecución política en contra de los partidos políticos de oposición. 

En conferencia de prensa en Palacio Nacional, el mandatario dijo hoy que Alejandro Moreno está en libertad de hacerlo y «nunca va a ser molestado en nada». 

«Los asuntos judiciales, esos los ven las autoridades competentes, no es un asunto mío, yo cuido de que nadie sea perseguido, maltratado, siempre he dicho no es mi fuerte la venganza, no odio», comentó. 

Alejandro Moreno visitó la oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, donde entregó una carta dirigida a la ex presidenta de Chile y le solicitó una reunión para hablar sobre los problemas que enfrenta México. 

En la carta, acusó que el gobierno federal se acerca mucho a lo que se considera un gobierno autoritario porque ataca a autoridades electorales, tribunales, instituciones, a los medios de comunicación y a toda voz que exprese desacuerdo con su desastrosa manera de gobernar. 

Con información de Milenio