Rusia volvió a reducir sus suministros de gas a Europa, con la suspensión este sábado de los envíos a Letonia, y continúa sus ataques en el sur y este de Ucrania, un día después de que ocurriera un bombardeo a una cárcel de prisioneros de guerra. 

«Gazprom suspendió el suministro de gas a Letonia (…), debido a la violación de las condiciones (de compra del gas)», anunció la empresa rusa en un comunicado en Telegram. 

El gigante gasístico ruso redujo esta semana su suministro a Europa a través del gasoducto Nord Stream, alegando labores de mantenimiento en una turbina. 

Gazprom ya había recortado en dos ocasiones en junio el volumen de sus entregas, invocando la ausencia de una turbina que estaba siendo reparada en Canadá y que no le fue devuelta debido a las sanciones impuestas contra Rusia por la invasión de Ucrania lanzada el 24 de febrero. 

Alemania y Canadá acordaron devolver la turbina a Rusia, pero aún no ha sido enviada. 

En el terreno de las operaciones militares, Rusia atacó varias localidades en el sur y este de Ucrania, causando la muerte de al menos una persona en Mikolaiv y destruyendo una escuela en Járkov, anunciaron este sábado las autoridades ucranianas. 

Esto ocurre un día después de que Moscú y Kiev cruzaran acusaciones por un bombardeo de una prisión en territorio separatista en el este de Ucrania. 

Rusia acusó a las fuerzas ucranianas de ser responsables del ataque a la prisión de Olenivka, en la región del Donbás, donde se encontraban prisioneros de guerra ucranianos. 

Pero el presidente ucraniano, Volodomir Zelenski, dijo que fue un «crimen de guerra ruso deliberado» que dejó «más de 50 muertos». 

El ejército ruso habló de 40 muertos y 75 heridos, y dirigentes separatistas prorrusos de 53 muertos. 

UE acusa a fuerzas rusas 

La autoridades rusas dijeron que las fuerzas ucranianas usaron proyectiles estadunidenses del sistema «Himars» y que en la prisión estaban recluidos los miembros del batallón Azov, que se distinguió por la defensa de Mariúpol (sureste).  

Sin embargo, Ucrania negó haber atacado infraestructura civil o prisioneros de guerra. 

El Estado Mayor ucraniano considera que Rusia pretende «camuflar las torturas de prisioneros y las ejecuciones» que allí se «perpetran».  

Según la inteligencia ucraniana, el ataque «fue realizado por mercenarios de la División Wagner» y «no fue coordinado con la dirección» del Ministerio de Defensa ruso. 

La televisión pública rusa transmitió imágenes presentadas como cuarteles calcinados y camas de metal destruidas. También mostró otras borrosas de lo que parecen ser cuerpos. 

No se pudo verificar estas afirmaciones con una fuente independiente. 

Por su parte, la Unión Europea condenó «en los términos más enérgicos las atrocidades cometidas por las fuerzas armadas rusas y sus auxiliares», en un comunicado de su jefe de diplomacia que apunta tanto al bombardeo de la prisión como a las acusaciones de tortura a un preso ucraniano. 

«Estos actos inhumanos y bárbaros constituyen graves violaciones de los Convenios de Ginebra» y «constituyen crímenes de guerra», aseguró Josep Borrell.  

Escuela destruida

Este sábado, autoridades ucranianas informaron de bombardeos rusos en el sur y el este del país, causando la muerte de al menos una persona en Mikolaiv.  

En Járkov, la segunda ciudad de Ucrania, tres misiles S-300 destruyeron en la madrugada un centro educativo, según el alcalde Igor Terejov. 

Terejov publicó fotografías de la escuela en llamas en su canal de Telegram. Hasta el momento, se desconoce si hay víctimas. 

El gobernador de la región de Járkov, Oleg Sinegubov, precisó que al menos cinco misiles S-300 cayeron durante la noche en la ciudad. 

En la región de Donetsk, en el epicentro de la ofensiva rusa en el este, la estación de autobuses y los edificios cercanos resultaron afectados por un ataque en Sloviansk, informó el gobernador regional Pavlo Kyrylenko. 

Exportación inminente de cereales 

Mientras tanto, aún siguen bloqueados los cereales que están en los puertos de Ucrania, pero las exportaciones podrían reanudarse en los próximos días por primera vez desde que inició la guerra el 24 de febrero.  

Zelenski visitó el viernes el puerto de Chornomorsk en el mar Negro para supervisar un primer envío de granos a un barco turco, según los términos de un acuerdo alcanzado el 22 de julio con Rusia. 

Kiev solo espera una «señal» de Ankara y la ONU, garantes del acuerdo, para «iniciar» las exportaciones, subrayó el jefe de Estado ucraniano. 

Según el Ministerio de Infraestructura de Ucrania, ya se han cargado 17 barcos con grano en Chornomorsk y Odesa, mientras que diez están listos para partir. 

Ucrania, como Rusia, se encuentra entre los mayores exportadores de cereales del mundo. Kiev asegura que quiere vender unos 20 millones de toneladas por unos 10 mil millones de dólares como parte de este acuerdo. 

Fuente: AFP