El expresidente del antes Instituto Federal Electoral (IFE), José Woldenberg, criticó este viernes la iniciativa de reforma electoral del presidente Andrés Manuel López Obrador porque las propuestas benefician al gobierno federal y a Morena.

Al participar en el foro de la reforma electoral que organizaron los diputados del PAN, PRI y PRD, el también académico en la UNAM recordó que una de las propuestas del mandatario federal es desaparecer el financiamiento público para actividades ordinarias de los partidos y solo conservar el destinado a las campañas electorales.

“Privar a los partidos del financiamiento ordinario es debilitarlos de manera extenúa y dado nuestras lamentables usos y costumbres, beneficia sin duda al partido que se encuentra en el gobierno por los apoyos pocos disimulados que recibe del aparato estatal”, señaló el politólogo en la mesa llamada “Una panorámica crítica de la propuesta de reforma electoral del presidente”.

Woldenberg comentó que el quehacer político requiere de dinero, pues en 1996 se cuestionó de dónde deberían provenir los recursos para los partidos, por lo que se optó, en aquel entonces, por privilegiar el financiamiento público por tres razones: es transparente, equilibra las condiciones de la competencia e intenta que los partidos no sean dependientes de los grupos económicos ni de la delincuencia.

“Esa iniciativa sin duda explota el malestar con los partidos y la retórica facilista que quisiera que los mismos se rasquen con sus propias uñas. Por supuesto se debería discutir y, eventualmente con acuerdo, ajustar a la baja ese financiamiento, pero la forma unilateral que se ha planteado, debela la intención gubernamental”, señaló.

Sobre eliminar al Instituto Nacional Electoral (INE) y los organismos locales (Ople) y elegir por medio del voto popular a los consejeros de estos, José Woldenberg mencionó que esta propuesta es para menoscabar la autonomía de estas instituciones.  

“El problema que resulta políticamente más alarmante es la intención apenas escondida de mermar la autonomía de las instituciones electorales para alinearlas a la voluntad oficial”, dijo.

Al finalizar su participación el también autor de Historia mínima de la transición democrática en México mencionó: “Tal y como está planteada la reforma sería una regresión. Ojalá no pase. Es necesario recordar que, en materia electoral, lo óptimo es lograr acuerdos de todas las fuerzas políticas. No se trata de una legislación más, es la que permite que la diversidad política conviva y compita de manera institucional”.

Fuente: Forbes