Civiles armados incendiaron al menos 24 vehículos en Ensenada, Mexicali, Tijuana, Rosarito y Tecate —cinco de los siete municipios de Baja California—, en medio de la ola de violencia que sacudió ciudades de Jalisco, Guanajuato y Chihuahua.

El semanario Zeta consignó que hay al menos ocho personas detenidas por los ataques iniciados por la tarde y que se extendieron hasta la noche de este viernes 12 de agosto, los cuales son atribuidos a una pugna entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el de Sinaloa.

El mismo medio consignó que fueron al menos 24 vehículos los incendiados, en 20 puntos de las ciudades, y en horas de alta afluencia de viajeros, entre las 17 y 22 horas.

“Los criminales atravesaron los carros y los incendiaron en diferentes vialidades, todas principales y de alto tráfico, incluso bloquearon puentes, cerraron la carretera de cuota en ambos carriles a la altura de Rosarito, también la entrada a Tijuana por la Garita de San Isidro, quemaron carros a un lado de hospitales, estadios deportivos, para aterrorizar y llamar la atención”, apuntó el medio radicado en Tijuana.

Por la noche, Montserrat Caballero Ramírez, alcaldesa de Tijuana, reclamó a los grupos criminales por la situación en el municipio fronterizo.

“El día de hoy le decimos al crimen organizado, a quien está cometiendo estos delitos, que Tijuana va a permanecer en activo, cuidando a los ciudadanos y también les pedimos que cobren las facturas a quien no les pagaron lo que les deben, no a las familias, no a los ciudadanos que trabajan”, sostuvo Caballero Ramírez, en un mensaje en sus redes sociales.

La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda condenó los hechos de violencia y dijo que había personas detenidas.

“Ya hay detenidos responsables de los hechos acontecidos. Es importante mantener la calma, los mantendremos informados”, informó la funcionaria en sus redes sociales.

El semanario Zeta detalló que cinco personas fueron detenidas en Tijuana, tres en Mexicali, dos en Rosarito y dos en Ensenada.

Los ataques en las ciudades de este estado fronterizo se dan en medio de los que han sacudido otras de Chihuahua, Guanajuato y Jalisco en los últimos días, y que han cobrado la vida de más de 10 personas.

También se dan en medio del discurso del gobierno de presidente Andrés Manuel López Obrador, quien ha sostenido en reiteradas ocasiones que la violencia va a la baja ante la leve baja en homicidios y el freno a la tendencia a la alza en los últimos meses. El presidente ha dicho que está reducción es parte de las políticas de su gobierno de apoyo a sectores vulnerables y de evitar la confrontación con grupos criminales, esta última resumida en su frase “abrazos no balazos”.