Especialistas del Centro Médico Nacional (CMN) “20 de Noviembre” del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) realizaron exitosa cirugía al implantar una innovadora prótesis bipolar de cadera izquierda a derechohabiente de 75 años con antecedente de cáncer, informó el jefe del Servicio de Ortopedia y Traumatología, y líder de este procedimiento, Daniel Ismael Linares Palafox.

El director general del ISSSTE, Pedro Zenteno Santaella, felicitó por su excelente desempeño al equipo de profesionales participantes integrado por los especialistas en traumatología y ortopedia, Ulises Barrios Benítez y José Domingo Pérez Pérez, el anestesiólogo José Eduardo Pérez Carreón, las enfermeras: instrumentista, Rebeca Leyva Flores, y circulante, Carolina Reyes Iturbide, así como al cirujano responsable Linares Palafox.

Los profesionales de la salud participantes contribuyeron al resultado de este procedimiento de alta complejidad, con el cual el paciente adulto mayor en breve regresará a su hogar en Villahermosa, Tabasco, reintegrarse a su vida familiar, social y disfrutar a sus bisnietos, como lo ha expresado.

Pedro Zenteno reiteró que el instituto, como parte del modelo de salud preventivo, ha reforzado todos los programas de prevención y autocuidado para derechohabientes, con el objetivo de fomentar acciones que los mantengan sanos y reducir riesgo de enfermedades.

En entrevista, Linares Palafox puntualizó que con esta prótesis de alta calidad en su diseño y materiales se logró una sustitución articular con 98 por ciento de éxito en la funcionalidad biomecánica del paciente Roberto López, liberarlo de dolor agudo incapacitante y postración, mejorar su calidad de vida y recuperar sus ganas de vivir.

“Es un dispositivo que difícilmente se luxa, es poco probable que sufra deterioro y no vamos a tener que reoperar. Estimamos que le dará un promedio de 12 años de calidad de vida funcional”, así lo indicó el también miembro de la Sociedad Mexicana de Ortopedia, del Consejo Mexicano de Ortopedia, de la Sociedad Española de Cirugía de Cadera y de la American Academy of Orthopaedic Surgeons (AAOS).

La moderna prótesis colocada al paciente el pasado 28 de julio se llama bipolar, tiene dos componentes: el acetabular (cavidad de un hueso en que encaja otro) y el femoral, este último posee un vástago —parte de la prótesis que se fija en el hueso de la pierna— mucho más largo de lo convencional; para lograr su fijación y sujeción efectiva se emplea cementación con antibiótico que protege al paciente de infecciones, detalló.

Señaló que esta prótesis tiene una parte que permite identificar los movimientos del paciente, si se sienta, levanta, camina o cruza las piernas, sin salirse de su eje y evitar una luxación del componente acetabular.

Con esta cirugía, enfatizó, se reintegra la calidad ósea de la zona fracturada, la integración biomecánica de la cadera y se recuperan cinco centímetros de longitud en la pierna izquierda del lado de la cadera afectada que se habían perdido debido a las lesiones por la fractura, desacomodo de la articulación y deformidad por tejido amorfo.

Por su complejidad, participaron especialistas en oncología, traumatología, medicina interna, anestesiología y radiología. Ameritó un abordaje muy amplio, localización de fracturas con cinco fragmentos en el mismo hueso, con sangrado abundante, “retiramos tejido amorfo no viable y abundante tejido necrótico en cabeza y cuello del fémur, tomamos tres muestras de tejidos diferentes, enviadas a estudio patológico”.

Dado el costo beneficio del procedimiento para el paciente y la institución, obtuvimos de un día para otro autorización para la cirugía y la compra de la prótesis e insumos.

“Reconstruimos y cubrimos el orificio que quedó por pérdida de hueso, hicimos una maniobra de sustitución con el mismo hueso del paciente, sacamos rodajas del cuello cervical para cubrir este espacio y lo integramos sujetado con un cable de control”, explicó.

Son un tipo de fracturas a las que, por su ubicación, se denominan en terreno patológico: no fueron por una caída, sino por un evento mecánico. Esto ocurre cuando hay mucha debilidad ósea por múltiples factores, un problema frecuente en pacientes con una enfermedad compleja de fondo; en este caso, el cáncer de tiroides, recalcó.

Comentó que el derechohabiente llegó al CMN “20 de Noviembre”, referido por el Hospital Regional Mérida, con antecedente de haber presentado durante dos meses lesiones por enfermedad fracturaria en cadera izquierda, manejados inicialmente con mecanismos no quirúrgicos por el riesgo del cuadro que presentaba; su evolución tórpida ameritaba otro tratamiento.

Al narrar el inicio de su lesión, el paciente expresó: “lo único que hice fue girar la cadera con la intención de caminar a servirme de comer, en ese momento escuché como si un palo de escoba se hubiera quebrado y mi pierna quedó colgando”.

“Tengo mucho que agradecerle al ISSSTE, del cual soy jubilado. Aquí no he tenido más que atenciones de enfermeras, camilleros y médicos, les puedo platicar de su calidad humana. A veces, como pacientes somos groseros, pues con el dolor uno se desubica, pero no dejo de darle gracias a Dios y a los cirujanos”, concluyó el derechohabiente.