Francisco Garfias

La coalición Va por México está en terapia intensiva. PAN y PRD suspendieron “temporalmente” su alianza legislativa y electoral con el PRI. Ambos partidos opositores rechazan la iniciativa que presentó en San Lázaro la diputada del tricolor Yolanda de la Torre —con el apoyo de Alito Moreno— para prolongar la militarización del país hasta el 2028. 

Son muy buenas noticias para Morena y el presidente López Obrador. Doblaron a Alito, el que se iba a morir en la raya. En Palacio Nacional debe haber sonrisas. El escenario ideal para los tiempos electorales que se avecinan. Pero son malísimas para el INE y los órganos autónomos, los inversionistas, la academia, la ciencia, la salud, la seguridad, la economía, la democracia y el cambio hacia un México donde se respeten las leyes y se haga valer el Estado de derecho.

La explicación al súbito viraje del PRI a favor de la militarización no está en la preocupación por la gente de la calle, de la comuna, del ejido, como afirman sus dirigentes. Es obvio que hay que buscarla en el terreno político y judicial, en la amenaza de desafuero y persecución que se ciernen sobre el dirigente nacional del tricolor. La diputada De la Torre presentó esa iniciativa de reforma constitucional, que tiene el respaldo del público del tándem Alito-Moreira, sin consultar a sus aliados de la coalición Va por México. Los priistas de Alito tampoco avisaron a los senadores de su partido lo que iban a hacer. 

Miguel Ángel Osorio Chong, coordinador de la bancada tricolor en la Cámara alta, se sorprendió el martes cuando le dijimos que su homólogo del PRI en San Lázaro (Rubén Moreira) empujaba abiertamente la iniciativa. Osorio invitó a Moreira al Senado para explicar a la bancada del PRI los motivos del viraje, pero luego de la conferencia de prensa que ofreció ayer Alito, dijo que ya no era necesario.

La iniciativa rompe con la “moratoria constitucional” acordada por los tres partidos de oposición que componen la tambaleante coalición. Azules, tricolores y amarillos pactaron no aprobar ninguna modificación a la ley de leyes en lo que resta del sexenio. La modificación que propone la diputada De la Torre requiere de una mayoría calificada en ambas cámaras. En diputados sí tienen esa mayoría de dos tercios. Morena y rémoras votarían a favor. No así en la Cámara alta, y sin la bancada del PRI en el Senado no hay manera.

La respuesta de Alito al anuncio de la suspensión “temporal” de la alianza ya no fue bravucona, como ayer. Pasó de “el PRI no acepta ultimátums ni órdenes de aliados ni de adversarios”, a refrendar su vocación aliancista y aseverar que la coalición no está en riesgo. Muy quitado de la pena le dijo a los reporteros: “Tenemos un proyecto conjunto, pero eso no quiere decir que coincidamos en todo. Esto es por México, por la gente. ¿Con quién están, con los intereses del partido o con el interés supremo del pueblo de México?… Mantenemos con profunda convicción nuestra postura aliancista, porque es el mejor camino de llegar a la victoria en 2023 y 2024, así que el llamado a nuestros coligados es que tengan claro que esta decisión es a favor del pueblo de México”.

El titular de Gobernación, Adán Augusto López, regresó ayer al Senado, luego del plantón que él y otros cinco secretarios de Estado le dieron a la bancada de Morena en su plenaria. Ante legisladores de la coalición Juntos Haremos Historia, encabezados por Ricardo Monreal, el secretario sostuvo: “México requiere que los legisladores emanados de nuestro movimiento y aliados estén más unidos que nunca. El proyecto de nación no admite titubeos”. En rueda de prensa posterior, atribuyó a un ejercicio de “imaginación” las versiones de que el viraje del PRI, que se hizo patente a partir de que le habló al oído a Alito cuando iba camino a la tribuna en San Lázaro para entregar el 4º Informe de Gobierno. Una palabra, una señal, cambian todo en segundos. Dijo Adán: “Saludé a 
Alejandro Moreno como lo hago con los diputados y senadores de todas las fuerzas políticas. El que uno dialogue con opositores no significa más allá que el protocolario intercambio de saludos”. La nota hubiese sido que dijese lo contrario.

Los exgobernadores del PAN, agrupados en la organización Unidos por México, manifestaron ya su preocupación por el riesgo inminente de ruptura de la alianza. Saben que si PAN, PRI y PRD no van unidos, no habrá alternancia en 2024. “Hacemos un llamado urgente a las fuerzas políticas de Va por México y a las organizaciones de la sociedad civil que luchan por la defensa de la democracia y las libertades, para mantener la unidad. No permitamos que nada ni nadie nos divida. Sólo así construiremos un país más justo y próspero”, remataron.

Publicado en excelsior