Ante el anuncio de la realización de protestas afuera del Senado, por la discusión y votación de la iniciativa de reforma para que el Ejército tenga el control operativo y administrativo de la Guardia Nacional (GN), los accesos al recinto legislativo se mantienen resguardados por su personal de seguridad y elementos de la policía, permitiendo la entrada únicamente a los trabajadores.

Hasta la calle de Madrid, en la que fueron colocadas vallas y permanece un grupo de policías, arribaron los primeros manifestantes integrantes del colectivo Seguridad Sin Guerra, quienes han bloqueado el paso de automóviles.

“¡No a la Guardia Nacional militar!”, exclamaron, al tiempo que demandaron al personal del Senado que se les respete su derecho a la protesta.

En el pronunciamiento del colectivo, que se leyó cuando apenas sumaban cinco manifestantes, exigieron a los legisladores, “que si aún les queda dignidad, rechacen las reformas que llegaron a sus escaños, así como cualquier otro intento de empoderar aún más a la Sedena (Secretaría de la Defensa Nacional) y a la Semar (Secretaría de Marina); abrir un proceso de discusión realmente amplio en un parlamento verdaderamente abierto y ciudadano, para construir una política de seguridad ciudadana respetuosa de los derechos humanos, que no puede llevarse a cabo si la fecha para cerrarlo es antes del desfile militar del 16 de septiembre, porque el Presidente quiere hacer desfilar su decreto entre tanques y carros blindados”.

Al PRI también le demandaron que retire “inmediatamente” la iniciativa presentada por la diputada Yolanda de la Torre, “para reformar la Constitución y ampliar el plazo de retiro de las fuerzas armadas de las calles”. Señalaron que “ya no es un secreto que está propuesta envenenada es la carta del PRI para negociar o rendirse ante el Presidente y su Ejército, un favor político que esconde un pacto perverso”.

A la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) pidieron que “abandone el pacto de impunidad militar. No tener aún proyectos de resolución sobre asuntos relacionados con la militarización años después de recibir las impugnaciones no es justificación aceptable, por el contrario, es una confesión de su complicidad con el Ejército y el Presidente”.

Los manifestantes informaron que permanecerán en protesta por varias horas más y esperan la llegada de otros colectivos.

En tanto, en la calle de Madrid el acceso al Senado se mantiene para los trabajadores que llegan a pie, mientras que en la calle París, que también está resguardada por personal del recinto legislativo y policía, se permite el paso a automóviles.

Fuente: La Jornada