A un mes del incendio y hundimiento del yate Fortius en Balandra, Baja California Sur, buzos voluntarios de la iniciativa «Mar Libre» apoyados por investigadores, guías, prestadores de servicios turísticos e integrantes de la comunidad, concluyeron los trabajos de limpieza a mano del fondo marino.

La sociedad civil ya hizo todo lo humanamente posible para la extracción de alrededor de 10 toneladas de fibra de vidrio carbonizada, cables, madera, una moto acuática quemada, así como la cadena de acero y el ancla de la embarcación que quedaron a una profundidad de alrededor de siete metros.

Pablo Ahuja, fundador de “Mar Libre», reveló que la gente participó en tres jornadas de limpieza, pidiendo permiso incluso para faltar a sus trabajos, sacaron todo lo que pudieron en costales, pero no fue suficiente para dejar el área natural protegida completamente libre principalmente de los «pelitos o barbitas», que se desprenden de la fibra de vidrio.

Dijo que lamentablemente estos residuos tóxicos ya se incorporaron a la cadena trófica, en las almejas, los peces y las jaibas, que pronto podrían llegar hasta nuestras mesas.

«Hay una cantidad importante de residuos de fibra de vidrio abajo, que con la mano ya no se pueden recolectar, ahora tendría que ser tal vez con una draga o una motobomba que los pudiera aspirar, porque eso no se va a limpiar solo», advirtió.

En entrevista con Excélsior, Pablo Ahuja, advirtió sobre la necesidad de sacar cuanto antes los restos del yate Fortius, que después de ser remolcados metros afuera del Área de Protección de Flora y Fauna, se volvieron a hundir a casi 40 metros de profundidad sobre el canal de navegación.

Indicó que el casco de fibra de vidrio de la embarcación, el motor y los dos tanques de combustible, – que de ninguna manera podrían servir como arrecife artificial -, representan un riesgo para el hábitat de ballenas, delfines y tiburones ballenas.

El activista alertó que lo ocurrido en Balandra con el Fortius, demuestra que La Paz, no está preparada para recibir megacruceros turísticos tipo Oasis, que son los más grandes del mundo.

Explicó que es evidente que las instituciones de gobierno carecen de los recursos y la capacitación necesaria para manejar este tipo de desastres ambientales.

«Lo que hemos aprendido de esta ‘evitable’ tragedia es que si las autoridades no pudieron atender un incendio de un pequeño yate de 24 metros con 12 personas a bordo, cómo podrían responder a una situación similar en un crucero de 360 metros de eslora con más de cinco mil pasajeros». subrayó.

Las 10 toneladas de residuos recolectadas en el fondo marino se suman a las otras 10 toneladas de combustible, aceite, cenizas, hollín y restos del yate, que recalaron en la playa, y que fueron recogidas por voluntarios e integrantes de la comunidad, días después de ocurridos los hechos.

Hasta el momento, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), no ha tomado una decisión sobre la fecha de reapertura al público del área natural protegida, cerrada tras el incidente con el Fortius, el domingo 21 de agosto.

El pasado fin de semana, testigos observaron yates y catamaranes entrando a los límites de Balandra, aprovechando la falta de vigilancia, que persiste en la reserva marina. 

En un documento que circula en redes sociales atribuido a la Conanp, se establece que el costo aproximado de la limpieza submarina realizada por la sociedad civil, operadores turísticos e investigadores, es de 483 mil 566 pesos.

El hecho es que a un mes de lo ocurrido en Balandra, no se conocen avances en las investigaciones y las denuncias penales interpuestas por Conanp y la Profepa, ante la Fiscalía General de la República (FGR), que podría constituir un delito contra el ambiente y la gestión ambiental previstos en el artículo 414 del Código Penal Federal.

De igual forma, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), guarda silencio sobre la imposición de multas, sanciones administrativas o la aplicación de medidas de urgente aplicación ordenadas a los responsables para detener el deterioro ambiental en el área natural protegida.

Exigencia

Jóvenes de la organización “Viernes Por El Futuro La Paz”, realizaron un mitin a las afueras del Palacio de Gobierno de Baja California Sur para exigir la aplicación de la ley contra el dueño del yate Fortius, Sergio Genaro Alcalde Delgado, originario de Guadalajara, Jalisco.

El ingeniero Alcalde Delgado, es director y fundador de la empresa Fortius Electromecánica, S.A. de C.V., dedicada irónicamente a la generación de “energías limpias”, quien la madrugada del siniestro tuvo que ser rescatado junto con siete integrantes de su familia y cuatro tripulantes, para ser llevados a tierra firme.

“Hemos entregado las más de 700 firmas ciudadanas que respaldan nuestra exigencia de transparencia, justicia climática y acciones urgentes en el caso de Balandra”, escribieron en Twitter los integrantes de “Viernes Por El Futuro La Paz”.

Agregaron que el gobierno permanece indiferente y ni siquiera ha dado la cara para explicar lo ocurrido, y sólo se quiere llevar el crédito de las labores de limpieza, cuando las asociaciones no reciben ningún tipo de apoyo y tienen que luchar con el burocratismo que dificulta sus labores.

Fuente: excelsior – Ernesto Méndez