Desde que inició la pandemia en febrero de 2020 a la fecha, se han registrado en México 500 mil 760 muertes por Covid-19, de acuerdo con el Registro Nacional de Población (Renapo), que obtiene la información de las actas de defunción.

Según el reporte de exceso de mortalidad, a la semana epidemiológica 31 (1 al 6 de agosto) el Registro Nacional de Población reportó 172 mil 440 muertes más que las registradas por el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Enfermedades Respiratorias (Sisver), que en el mismo periodo registró 328 mil 320.

El grupo etario con mayor porcentaje de exceso de mortalidad por Covid es el de 20 a 44 años, en el que los hombres reportaron 186.7% y las mujeres 95.2%, con un total de 52 mil 73 personas de esas edades que perdieron la vida.

La Secretaría de Salud esperaba 2 millones 25 mil 339 de defunciones y se observaron 2 millones 678 mil 167, es decir un acumulado de exceso de mortalidad de 652 mil 828 muertes.

Los hombres han sido el género más afectado con 312 mil 349 fallecimientos, mientras que las mujeres han reportado 188 mil 411 defunciones.

De esa manera, desde que inició la pandemia en México, la semana epidemiológica 18 del año 2020 que fue del 26 de abril al 2 de mayo, es la que ha reportado el porcentaje más alto de exceso de mortalidad, al presentarse la nueva enfermedad, con un 1,552%.

Y a partir de la semana epidemiológica número 9 de 2021 (28 de febrero al 6 de marzo) el porcentaje de exceso de mortalidad ha oscilado entre 70% y 76.7%.

TODO FUE EN UNA SEMANA

Para Ayactzelt De la Torre no hay día que no recuerde a su abuela, Gloria, quien falleció por Covid-19: “ella era muy activa en internet, no hay día que Facebook no me recuerde que habíamos hecho algo de comer, salido a probar algún platillo nuevo o en una de las reuniones de fin de semana”.

La mujer de 29 años recordó que ya suman 10 meses sin su “otra mamá”. Ella comenzó a sentirse mal una semana antes de que muriera, “le dolía muchísimo el estómago, la llevamos al médico y le dijeron que era gastrointestinal, le enviaron medicamento para tratarla y un par de días estuvo bien, pero al tercer día comenzó de nuevo con dolores”.

Ante ello, narró a este diario, optaron por sacarle una cita con el médico que siempre la trató: “ella le tenía mucha fe, y así pasó otro par de días, hasta que comenzó a sentir que le faltaba la respiración; llamamos a una ambulancia, pero tardó más de 40 minutos en llegar”.

Una vez en el hospital, la ingresaron por síntomas de Covid, “fue muy rápido”.

“Toda la familia la recuerda siempre, era de las personas que daba los buenos días y noches, estaba pendiente de ti y nunca dudó en ayudar a quien le solicitaba algo”, manifestó Ayactzelt.