La activista María Eugenia Ocampo Martínez desapareció el pasado 21 de diciembre, el último día que su familia tuvo contacto con ella. Este 4 de enero su cuerpo fue hallado en las faldas de La Malinche, en la frontera de Puebla y Tlaxcala.

La madrugada del jueves 4 de enero se dio a conocer el reporte de unos restos hallados por elementos de la Comisión de Búsqueda del Gobierno del Estado y de la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE).

Las autoridades se trasladaron a la zona luego de que habitantes reportaran que en las faldas del volcán, entre los municipios de Teolocholco y San Pablo del Monte estaba el cuerpo de una persona, tiempo después este fue levantado por la Procuraduría General de Justicia de Tlaxcala (PGJE).

Se informó que el cadáver se encontraba maniatado y con los ojos vendados, además de que la vestimenta coincidía con la descripción de la psicológa de 43 años de edad.

Horas más tarde instancias poblanas, informaron que las Fiscalías de Puebla y Tlaxcala trabajan en colaboración para determinar lo ocurrido.

Vívía en Cholula pero era originaria de Morelos

Fue el pasado 21 de diciembre de 2022 cuando en redes sociales comenzó a circula la fotografía de la activista originaria del estado de Morelos.

Como señas particulares, las fichas de búsqueda emitidas por la Comisión Nacional de Búsqueda y por sus familiares y amigos, indicaban que tiene un lunar en el antebrazo izquierdo y una cicatriz en el lado derecho del abdomen.

María Eugenia Ocampo Martínez acudió a entrevista a Azteca Puebla.

María Eugencia Ocampo estudió en la Universidad de las Américas de Puebla (Udlap) y realizó una maestría en Psicoterapia y residía en San Andrés Cholula desde hace unos años donde tenía su propio consultorio, el último lugar de donde la vieron salir con vida para dirigirse a una reunión navideña con su familia en su estado natal.

Fuente: Azteca Puebla