Ana García Vilchis, encargada de conducir la sección “¿Quién es quién en las mentiras de la semana?” Durante las conferencias matutinas del presidente López Obrador, se vio obligada a aclarar una falsedad difundida en un diario de circulación nacional en relación a la calidad del material utilizado en el Tren Maya, uno de los megaproyectos de la llamada Cuarta Transformación (4T).

Y es que el 1 de enero el periódico Reforma publicó la nota titulada “Compra Fonatur rieles oxidados”, en la que se sostiene que el Órgano Interno de Control (OIC) encontró que el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) adquirió rieles oxidados y de una menor dimensión a la establecida en el proyecto del Tren Maya.

De acuerdo con el medio, el gobierno federal adquirió 60 mil 628 toneladas de riel para el Tramo 4, donde se se observó, supuestamente, oxidación avanzada y desprendimientos ligeros de metal, de tal motivo que el diario asumió que la adquisición de dicho material se hizo de esa manera y, por eso, el título de la pieza periodística indica que la compra se realizó con material en este estado.

De tal modo que García Vilchis, durante la mañana de este miércoles 4 de enero aseguró que es completamente falso y, para argumentar esta aseveración, explicó el proceso natural del acero utilizado para rieles sometidos al exterior y porqué se adquiere ese colo rojizo cuando dicho material es nuevo; asimismo, sostuvo que esto no interviene en la calidad del mismo.

“Nada de esto, por supuesto, es cierto. El acero que se deja expuesto a los elementos de la naturaleza adquiere color óxido como una reacción química natural. Los rieles son nuevos, aunque tengan aspecto rojizo oxidado”.

Respecto al medio que difundió el escrito, aseguró que “una vez más, comprueba que desinforma sobre las obras del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO)”. Asimismo, señaló que este material fue aprovechado por miembros de la oposición política, como la senadora Xóchitl Gálvez, “quien se apresuró en Año Nuevo a ser la primera del año y publicar la pifia y lanzar mentiras a través de sus redes sociales”.

Para fines prácticos, los rieles deben de tener un requerimiento mecánico mínimo: resistencia a la tracción y el límite de elasticidad, esto para que los carros que rueden sobre éstos lo hagan de manera uniforme y sin presentar riesgo a los pasajeros y/u operadores, por lo que el gobierno aseguró que ninguno de estos requerimientos están comprometidos con los rieles, pues es algo que ocurre con este insumo de manera natural cuando son nuevos.

¿Por qué las vías del Tren Maya son de color óxido?

Cualquier pieza de acero que no esté esmaltada y quede expuesta a la intemperie se oxidará. De hecho, sólo los rieles que son nuevos se ven rojizos (evidencia del óxido), pues la capa superior de éste adquiere ese color de manera natural; sin embargo, la misma química involucrada en el proceso de oxidación explica por qué los rieles viejos no se ven así, pues, con el tiempo, se forma una capa negra de óxido en el riel.

Después, dada la naturaleza de la función de los rieles, la vibración y la fricción producidas el paso de los carros de ferrocarril hacen que se desprenda la capa roja, dejando expuesta la capa más dura y gruesa, lo cual provoca que el riel adopte una imagen de acero oscuro.

De hecho, la oxidación de los rieles nuevos se puede notar a simple vista para cualquier usuario de internet que visite el sitio en relación a este megaproyecto, pues en la foto de portada de inicio se ve un tramo férreo oxidado. Para realizar la consulta sólo se requiere consultar el siguiente vínculo: https://www.gob.mx/trenmaya y la primera imágen que aparece se ven los rieles oxidados.

Otro fenómeno en el que intervienen los colores y la oxidación que es familiar para las y los mexicanos es la fachada del Palacio Legislativo de San Lázaro, que lleva ahí desde 1979. Ésta se caracteriza por tener un grabado de color verde con el centro dorado; sin embargo, no siempre fue así, ya que la parte verde es una pieza de bronce que, con el paso del tempo y la oxidación natural de dicho material, cambió de color.

Pero este fenómeno no es privativo de México, de hecho el tren elevado de Chicago, Estados Unidos (EEUU), construido en 1923, también es de color rojizo, en este sentido, se recalca que de los casi 100 años que lleva en operación, las piezas, al ser de acero, se han vuelto de ese color y no ha dejado de funcionar, por lo que la coloración de los rieles del Tren Maya no afectan, al menos no al corto y mediano plazo, la eficiencia del proyecto.

Fuente: Infobae