El príncipe Harry no ha dejado de estar en el ojo del huracán desde que decidió cortar sus lazos con la realeza.

Y es que parece ser que desde que se casó con la exactriz Meghan Markle, su vida ha ido en picada.

Hace unos días te contamos en esta nota que Harry ha enfurecido a Reino Unido no sólo con la publicación de un documental en Netflix, también con el lanzamiento de su libro en el que revela detalles de su vida como hijo de Lady Di.

Según un sondeo de YouGov, un 64% de británicos tiene una imagen negativa del hijo menor del rey Carlos III.

Ahora Harry reveló que él siempre fue tratado como el Plan B de su familia.

«Dos años mayor que yo, ‘Willy’ era el heredero, mientras que yo era el repuesto. No era solo la forma en que la prensa se refería a nosotros, aunque sin duda lo era. Era la taquigrafía que utilizaban a menudo papá, mamá y el abuelo. E incluso la abuela«, escribió Enrique para explicar el título de sus memorias, tituladas ‘Repuesto’ (Spare, en inglés), que se publicaron oficialmente este martes.

«Yo era la sombra, el apoyo, el plan B. Me trajeron al mundo por si le pasaba algo a ‘Willy'», escribió el duque de Sussex, destacando que desde muy joven entendía que su papel era ser una «distracción» y «diversión» para su hermano, capaz de proporcionar, en caso de ser necesario, «una pieza de repuesto» para él. 

«Tal vez un riñón, una transfusión de sangre o una pizca de médula ósea», añadió.

Asimismo, comentó cómo su padre, el ahora rey Carlos III, nunca podría estar en un avión con su hijo mayor, Guillermo, «porque no debe haber ninguna posibilidad de que el primero y el segundo en la línea de sucesión al trono sean aniquilados», indicó.

«A nadie le importaba con quién viajaba yo”.

«Todo esto se me dejó explícitamente claro desde el principio del viaje de la vida y se reforzó regularmente después», afirmó sobre su aparente posición desechable en la familia.

Sin embargo, asegura nunca se quejó de su posición y la aceptó desde muy chico.

«No me ofendí, no sentí nada al respecto, nada de eso, todos los niños y niñas, al menos una vez, se imaginan ser príncipes o princesas. Por lo tanto, repuesto o no repuesto, no estaba nada mal serlo de verdad», reconoció.

Fuente: agencias