La senadora por Baja California, Gina Andrea Cruz Blackledge, manifestó su apoyo a la comunidad mexicana en Estados Unidos, que buscan incidir en las decisiones que se toman en su país de origen por medio de la elección de sus autoridades federales y locales, ya que mucho se agradecen las remesas que mandan al país, pero no se respetan sus derechos.

Lo anterior lo manifestó durante la reunión con el Colectivo de Federaciones y Organizaciones Mexicanas Migrantes (Colefom), que coordina Efraín Jiménez, en la que se contempló la posibilidad de presentar una acción de inconstitucionalidad ante la reforma electoral con la que se disminuye la representación de la comunidad migrante en la Cámara de Diputados.

“Vamos a salir unidos para poder llevar e impulsar el apoyo y simplemente reconocer el derecho que ustedes tienen como mexicanos, no valen por sus dólares, valen porque son mexicanos.

“Se habla mucho y se aplaude mucho desde el espacio del Presidente, las famosas remesas, se agradece mucho a nuestros connacionales la cantidad de remesas que mandan, pero creo que se le debe reconocer dándoles derecho a decidir, sobre quién está parado frente a nuestra nación”, indicó la legisladora.

Gina Cruz explicó que las reformas aprobadas por la Cámara de Diputados, denominadas como Plan “B”, son un serio retroceso en los derechos de la comunidad mexicana residente en el exterior.

Se hablaba de la creación de una sexta circunscripción plurinominal, pero de los 44 distritos que se tenían contemplados para diputados residentes en el extranjero, personas pertenecientes a la comunidad indígena, afromexicanos, de la diversidad sexual y jóvenes, pero sólo se aprobaron 25 de 300, dijo.

“Obviamente esto representa un gran golpe a la representación de grupos cuya voz debe de tener relevancia y fuerza en el Congreso de la Unión y en los espacios de decisión, en lugar de ampliar las libertades y consolidar el derecho del voto de quien reside en el extranjero, se omitió la posibilidad de votar por diputaciones por representación proporcional, por diputaciones locales, y autoridades legales. De esta forma se anula la voluntad, la voluntad de a quienes tanto se agradecen los dólares que mandan a México”, aseveró. 

Mencionó que también los consulados están padeciendo el recorte presupuestal que les han estado haciendo en los últimos cuatro años, así como el recorte de personal, la falta de insumos y de empatía que se da en la cancillería mexicana.

Gina Cruz expuso que hay muchas quejas de cómo tratan las autoridades migratorias de Estados Unidos a los mexicanos, pero también hay que ver cómo las autoridades mexicanas tratan a los connacionales.

Comentó que sí ha firmado compromisos específicos de la reunión, pero también se lleva los demás que se han generado en el resto de las mesas de trabajo para dar seguimiento a cada una de las iniciativas generadas por este colectivo.

“Tenemos gratitud infinita hacia ustedes, gratitud por lo que viven, por lo que hacen, por lo que representan como mexicanas y mexicanos, pero también tenemos un compromiso compartido, que el día de hoy asumimos con mucho amor, mucho cariño, pero, sobre todo, con una gran admiración y orgullo, por las y los mexicanos en Estados Unidos”, resaltó.

Los mexicanos en el exterior son muy participativos, dijo, ya que de las 181 mil 373 personas inscritas en el padrón electoral que viven en el exterior, votó el 54.14 por ciento en las elecciones del 2018, mientras que en el 2012 ésta alcanzó el 68.8 por ciento.

Comentó que, de darse la reforma electoral, se estarán incorporando al padrón electoral más de 11 millones de mexicanos.

“Tan sólo de los residentes de Estados Unidos, lo que no es cosa menor, representa una tercera parte de la votación que recibió el actual Presidente de México, en la elección constitucional de 2018, por lo que desde ahí se les debe dar un reconocimiento”, concluyó.