Noemi Guadarrama Martínez y María Cristina Chavez Mejía, investigadoras del Instituto de Ciencias Agropecuarias y Rurales (ICAR) de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), han señalado que las huertos familiares son una alternativa de producción sustentable en las zonas rurales. Esto se debe a que contribuyen a la conservación de la biodiversidad y complementan el ingreso familiar y la nutrición.
Bajo su proyecto «Estructura y manejo de huertos familiares: el papel de la mujer ante la migración masculina en tiempos de COVID-19», las investigadoras estudiaron las relaciones y condiciones sociales de 14 huertos en el municipio de Malinalco, al sur del Estado de México, y cómo evolucionaron debido a la pandemia causada por el virus SARS-CoV-2.
Ellas eligieron a la comunidad de San Andrés Nicolás Bravo en Malinalco para realizar su investigación, debido a su alta biodiversidad en el Estado de México, ya que posee 96 especies de plantas identificadas que se usan para la venta o trueque, fines ornamentales, medicinales, rituales y como principal fuente de alimento para las comunidades.
Durante la pandemia del virus SARS-CoV-2, el cierre de los mercados locales alteró la dinámica de organización de los huertos, lo que llevó a las mujeres a encargarse del cuidado y la venta entre la comunidad, mientras que los hombres buscaron oportunidades laborales en Estados Unidos.
Las familias trabajaron juntas para mejorar sus condiciones de vida.
Las académicas concluyeron que es esencial cambiar la percepción del campo mexicano, no solo como un espacio de producción, sino como un objeto de estudio para valorar y conservar su diversidad biológica y sus relaciones sociales.
Noemi Guadarrama comentó que su perspectiva del campo mexicano cambió después de observar los procesos y funciones que tienen las especies en las comunidades, y no solo enfocarse en la producción.
Como resultado del proyecto, las académicas fueron invitadas a colaborar en diversos seminarios académicos donde divulgaron estrategias para la conservación biológica en el país, enfatizando la relevancia de las comunidades en la preservación de la biodiversidad.

