El Centro Universitario Tenancingo de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) se vistió de colores, creatividad y fervor cultural para celebrar la edición 2023 del Festival «El muerto al pozo y el vivo al gozo». Este evento anual tiene como objetivo principal resaltar las tradiciones y costumbres asociadas al Día de Muertos, y este año no fue la excepción.

Desde los primeros días de septiembre, estudiantes, académicos y trabajadores administrativos del campus se embarcaron en la preparación y organización de una serie de actividades enmarcadas en este festival. Entre estas actividades destacan concursos de ofrendas, calaveras literarias y catrinas/catrines vivientes, así como la elaboración y colocación de una imponente ofrenda monumental que, por solicitud de las autoridades municipales, se dispuso en el jardín central de Tenancingo.

La ofrenda monumental, una espectacular creación que fusiona elementos de vida y muerte, se materializó a través del esfuerzo conjunto y la coordinación del Taller de Dibujo y Artes Plásticas, bajo la dirección de Eric Camacho Gutiérrez. Las cinco licenciaturas representadas en el campus -Arqueología, Turismo, Gastronomía, Relaciones Económicas Internacionales e Ingeniería Agrónoma en Floricultura- se involucraron de lleno en este proyecto, desde la concepción del diseño hasta la minuciosa pintura y disposición del aserrín que le dio vida a esta impresionante obra.

El Festival se extendió a lo largo de dos días, el 26 y 27 de octubre. En la jornada inicial, se llevó a cabo la inauguración de la ofrenda monumental por la tarde, con la presencia de autoridades municipales y del propio Centro Universitario. El segundo día albergó una amplia variedad de actividades, comenzando con concursos de ofrendas, calaveras literarias y la exhibición de catrines y catrinas vivientes en las instalaciones del campus. Además, se enriqueció con la participación de grupos artísticos y culturales del municipio, dotando al festival de una riqueza y diversidad cultural única.

El punto álgido del día se vivió con el desfile de carros alegóricos, un derroche de creatividad donde los estudiantes de todas las licenciaturas presentaron diferentes temáticas que recorrían distintos periodos históricos de México. Desde el México Prehispánico hasta la época contemporánea, cada carro alegórico se convirtió en una ventana a la historia y la identidad de la nación, representando el México en el Virreinato, Independiente, en La Revolución, el Porfiriato y el México actual.

La participación y el entusiasmo de la comunidad universitaria se hicieron palpables a lo largo de ambos días, donde el espíritu colaborativo, la creatividad y el arraigo a las tradiciones mexicanas se manifestaron de manera extraordinaria. Este festival no solo representa un espacio para la expresión artística y cultural, sino también una oportunidad para fomentar el aprecio y la preservación de las raíces y la identidad de la comunidad universitaria.

El Festival «El muerto al pozo y el vivo al gozo» ha logrado consolidarse como una de las celebraciones más destacadas en el calendario del Centro Universitario Tenancingo, siendo un testimonio vivo del compromiso y la pasión de sus miembros por mantener vivas las tradiciones y raíces culturales que identifican a México en su esencia más profunda.