En un esfuerzo por honrar y celebrar la riqueza lingüística y cultural de México, el Centro Cultural Universitario “Casa de las Diligencias” de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) se convirtió en un escenario vibrante para la 5a Muestra de Cine en Lenguas Originarias. Organizada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), esta muestra se erigió como un tributo a la diversidad lingüística y las tradiciones ancestrales del país.

Durante una semana, del 21 al 27 de febrero, el Teatro Isabelino “Antonio Hernández Zimbrón” se iluminó con la proyección de una selección cautivadora de cortometrajes y largometrajes que capturaron la esencia y la vitalidad de las lenguas originarias de México. Estas obras cinematográficas, presentadas en tres idiomas distintos -español, inglés y tarahumara (Ralámuli raicha)-, sirvieron como ventana a un mundo de historias, tradiciones y perspectivas únicas.

Entre los destacados proyectos presentados en esta muestra se encontraba “Un lugar llamado música” (2022), dirigido por Enrique Muñoz Rizo, el cual exploró la colaboración entre el músico wixárika Daniel Medina y el renombrado compositor Philip Glass, demostrando cómo la música puede trascender las barreras lingüísticas y culturales, uniendo a personas de distintos orígenes en armonía.

Otro trabajo notable fue “Haimastie: Lugar de nubes” (2022), una producción del Proyecto Concentrarte y Tony de Real, que ofreció una mirada íntima a las costumbres y tradiciones de la comunidad wixárika. A través de testimonios conmovedores, esta película abogó por la preservación y el reconocimiento de los saberes ancestrales como un legado invaluable para la humanidad.

Además, “Bucan Tu Rhachhidu” (2023), dirigido por varios realizadores, cautivó al público al narrar la historia de una mujer que reflexiona sobre el legado de sus ancestros guerreros, inspirándola a cuestionar su propio destino. Mientras tanto, “Naná Mirinkua” (2022), también dirigido por varios realizadores, transportó a los espectadores a un viaje misterioso con Don José, quien se enfrenta a un espíritu en su camino de regreso a casa.

La muestra también incluyó obras más antiguas como “Múuch táamalo’ob ti maya ts’ak (Encuentros de medicina maya)” (1987), dirigida por Juan Francisco Urrusti, que documenta los primeros encuentros de la medicina indígena en diversas regiones de México, un recordatorio de la importancia de preservar y valorar las tradiciones ancestrales.

Con un total de 204 funciones en todo el país y 159 transmisiones en 25 televisoras, algunas con cobertura nacional, la 5a Muestra de Cine en Lenguas Originarias no solo brindó una plataforma para el cine en lenguas indígenas, sino que también fomentó el diálogo intercultural y la apreciación de la diversidad lingüística mexicana.

Este evento no solo fue una celebración del cine, sino también un tributo a la riqueza cultural y lingüística que define a México como nación. Al reconocer y honrar las lenguas originarias, estas películas no solo iluminaron la pantalla, sino también los corazones y las mentes de quienes tuvieron el privilegio de presenciarlas. En un mundo cada vez más globalizado, eventos como la Muestra de Cine en Lenguas Originarias nos recuerdan la importancia de preservar y celebrar nuestras raíces culturales únicas.