La Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) ha sido un pilar de la educación en México por 196 años, con una historia marcada por influencias filosóficas significativas. Entre estas, la corriente humanista ha tenido un impacto duradero, especialmente a través de la figura de José María Heredia y Heredia, quien, según Onoria Céspedes Argote, profesora-investigadora en la Facultad de Humanidades, es uno de los humanistas más destacados de la primera mitad del siglo XIX en América Latina.

La UAEMéx inició su camino en 1827, con la apertura del Instituto Literario del Estado de México en Tlalpan. Sin embargo, esta etapa inicial fue breve, ya que en 1830 el Congreso del Estado decidió clausurarlo debido al traslado de los poderes públicos a Toluca. Este cambio no detuvo el impulso educativo de la región, y en 1834, bajo la dirección de José María Heredia, el Instituto experimentó una transformación significativa.

Heredia, poeta, escritor, periodista e historiador cubano-mexicano, fue invitado por el gobernador Manuel Díez de Bonilla para suceder a José María González Arratia como director del Instituto. Su nombramiento no solo trajo una nueva administración, sino también una profunda renovación pedagógica basada en principios humanistas. Onoria Céspedes Argote destaca que Heredia implementó por primera vez un reglamento institucional que mejoraba considerablemente las condiciones educativas, solicitando al gobierno del Estado una mayor atención al estudiantado.

La perspectiva pedagógica de Heredia abarcaba todos los aspectos de la vida estudiantil. Preocupado por el bienestar integral de los alumnos, detalló en su reglamento la alimentación adecuada, la vestimenta y los horarios de sueño, mostrando así su carácter humanista y su compromiso con una educación más justa y equitativa. Su enfoque no se limitó a las condiciones materiales, sino que también abogó por una organización docente que integrara diversas disciplinas como el dibujo, las matemáticas y los idiomas, preparando a los estudiantes de manera integral.

El impacto de Heredia en el Instituto Literario del Estado de México fue profundo y duradero. Céspedes Argote subraya que su dirección no solo mejoró la estructura interna del Instituto, sino que también elevó su prestigio a nivel universal. Heredia se enfocó en la formación de personas con valores éticos sólidos, fundamentales para la creación de una ciudadanía justa y comprometida. Su legado humanista se reflejó en la atención integral que se brindaba a los jóvenes y a los trabajadores del Instituto, promoviendo una educación inclusiva y de calidad.

Aunque Heredia solo dirigió el Instituto durante un año, de octubre de 1834 a octubre de 1835, su influencia perduró mucho más allá de su breve gestión. Céspedes Argote destaca que Heredia se convirtió en una figura emblemática en la historia de la UAEMéx, estableciendo un referente en la educación humanista que continúa siendo relevante hoy en día. Sus escritos y documentos, que evidencian su visión y contribuciones, están disponibles en el Repositorio Institucional de la UAEMéx, proporcionando un recurso invaluable para investigadores y estudiantes.

La historia de la UAEMéx, enriquecida por las contribuciones de José María Heredia, es un testimonio del poder de la educación humanista. Este enfoque ha permitido a la universidad adaptarse y evolucionar a lo largo de casi dos siglos, siempre con un compromiso firme hacia la formación integral y ética de sus estudiantes. Así, la UAEMéx no solo celebra sus 196 años de existencia, sino también el legado de una educación centrada en el ser humano, impulsada por figuras como Heredia, que han dejado una marca indeleble en su historia y en la educación mexicana.