En un mundo donde las cifras sobre el cambio climático se acumulan y, a menudo, pierden su impacto debido a la magnitud de los datos, especialistas en periodismo ambiental coincidieron en que la verdadera fuerza de la comunicación radica en contar las historias de las personas que enfrentan las consecuencias de la crisis climática. Esta fue una de las principales conclusiones del conversatorio «Cambio climático en lo local y periodismo de ciencia para las periferias», que se desarrolló en la Unidad Académica Profesional Huehuetoca de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), en el marco del Festival Universitario Viva la Radio y del 7° Foro Hispanoamericano de Periodismo de Ciencia.

El evento, organizado por la Red Mexicana de Periodistas de Ciencia (RedMPC), fue moderado por la periodista de salud y representante del Nodo Estado de México de la RedMPC, Katherine Saraí Mora Gutiérrez. Durante el conversatorio, se abordó la necesidad urgente de transformar la forma en que se narran los efectos del cambio climático. Los expertos subrayaron que, además de enfocarse en los problemas que enfrenta el medio ambiente, es esencial también ofrecer posibles soluciones y mostrar cómo las comunidades locales están tomando acciones frente a la crisis.

Patricia Vega Villavicencio, jefa del Departamento de Producción y Difusión Editorial de la Secretaría de Investigación y Estudios Avanzados de la UAEMéx e integrante de la Red de Periodistas Ambientales, destacó que contar historias sobre el medio ambiente tiene el poder de generar un cambio real en las comunidades. Afirmó que no basta con reportar los efectos de la crisis climática, sino que es necesario hacer un seguimiento constante a esas historias, presentándolas como crónicas de largo aliento que impacten de manera profunda y directa en la cotidianidad de las personas.

Vega Villavicencio también subrayó la importancia de narrar las situaciones con honestidad y sin eufemismos, enfatizando la necesidad de mostrar la crudeza de lo que está ocurriendo. «Contar nuestras propias historias sin suavizarlas es una forma de difundir lo que está pasando. No se trata de alarmar, sino de reflejar la realidad», comentó. En su intervención, instó a los periodistas a ser conscientes de que su rol no es solo informar, sino generar un impacto positivo a través de la narración.

Por su parte, el periodista independiente Roberto González, también miembro de la RedMPC, señaló una preocupación importante: a menudo, el periodismo se enfoca exclusivamente en relatar los desastres y las problemáticas relacionadas con el cambio climático, sin ofrecer soluciones o alternativas. «Es fundamental mostrar cómo las personas pueden actuar, cómo se están organizando las comunidades para mitigar los efectos del cambio climático. A veces, el relato del desastre puede hacer que las personas se sientan impotentes, pero es necesario mostrarles que hay formas de involucrarse y cambiar la situación», reflexionó González.

En este sentido, la periodista Geraldine Castro, integrante de la RedMPC y de la Red de Periodistas del Mar, destacó que los formatos audiovisuales ofrecen una gran oportunidad para contar estas historias de una manera más cercana y personal. «Las cifras pueden ser deshumanizantes, pero al contar las historias de las personas que están viviendo las afectaciones, podemos hacer que la audiencia se conecte emocionalmente. Los formatos audiovisuales permiten que estas historias lleguen a más personas y generen un mayor impacto», afirmó Castro.

Leonardo Santiago, director de Concepto Radial del Tecnológico de Monterrey CDMX, hizo hincapié en que el cambio climático ya no es un asunto distante, sino que es un problema que afecta directamente la vida cotidiana de todos. «Hablar de medio ambiente es hablar de algo que nos atañe a todos. Los periodistas deben generar conciencia sobre la huella ambiental que cada uno de nosotros deja. El cambio climático es una emergencia, y la manera en que lo abordemos en los medios puede marcar la diferencia», comentó.

Los expertos exhortaron a los estudiantes presentes a involucrarse en la narración del cambio climático a nivel local, contando historias que los atraviesen directamente, que reflejen las necesidades particulares de las comunidades y que, a través de ellas, visibilicen los retos específicos que enfrenta México en materia ambiental. Las historias contadas de esta forma no solo son una herramienta para informar, sino también para inspirar la acción y la reflexión en la audiencia.

El conversatorio dejó claro que, en tiempos de emergencia climática, el periodismo tiene una responsabilidad vital: no solo informar, sino también inspirar y movilizar a la sociedad hacia soluciones concretas. Las historias que cuentan la realidad de las personas afectadas por el cambio climático, lejos de ser simples relatos, son un llamado a la acción y a la esperanza.