La violencia simbólica derivada de la exhibición de la imagen corporal en plataformas digitales es el eje de una investigación que lleva a cabo , investigadora y académica de la Facultad de Ciencias de la Conducta de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx).
El estudio busca comprender el concepto de corporalidad en el estudiantado universitario, entendido como el conjunto de prácticas, representaciones y significados que se construyen en torno al cuerpo. En la actualidad, estos elementos influyen en la creación de una imagen corporal idealizada, caracterizada por físicos extremadamente delgados, lo que puede reforzar estereotipos y generar discriminación hacia aquellos cuerpos que no se ajustan a estos estándares.
Serrano Barquín, quien ha trabajado en proyectos sobre corporalidad durante dos décadas, colabora con el cuerpo académico «Contexto sociocultural del diseño» para analizar las diferencias en la percepción de la imagen corporal entre estudiantes que practican alguna actividad física y aquellos que no lo hacen. Esta investigación busca identificar la relación entre estos imaginarios corporales y diversas formas de violencia, incluidas la violencia de género, virtual y simbólica.
La investigadora señala que la construcción de un ideal físico entre el estudiantado genera una mayor exigencia en el sector femenino, lo que a su vez propicia discursos discriminatorios. Estas narrativas, al trasladarse al ámbito virtual mediante redes sociales, pueden fomentar conductas negativas orientadas a alcanzar un físico idealizado, lo que incrementa la presión sobre los cuerpos femeninos y refuerza patrones de exclusión.
El estudio ha permitido identificar casos de discriminación, exclusión y agresiones verbales entre las y los estudiantes de la UAEMéx. Ante esta situación, Serrano Barquín enfatiza la relevancia de analizar estas manifestaciones de violencia simbólica, ya que pueden tener serias repercusiones en la salud mental, desencadenando ansiedad, depresión y baja autoestima, e incluso derivar en desenlaces trágicos.
Con una trayectoria de más de 30 años en la docencia y una sólida formación en educación superior, la investigadora destaca la importancia de fomentar el interés por la ciencia en las nuevas generaciones. «Creo que ese es mi legado, que a las y los alumnos les guste la ciencia, que tengan curiosidad y que sean respetuosos», concluyó Serrano Barquín, reiterando su compromiso con la generación de conocimiento que contribuya a la construcción de una sociedad más incluyente y equitativa.

