Ciudad de México, 25 de agosto de 2025.
En el marco del centenario del Banco de México, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó una ceremonia solemne en el Museo Interactivo de Economía, acompañada por representantes del gabinete federal, legisladores, líderes bancarios y la gobernadora del instituto central, Victoria Rodríguez Ceja. El acto no solo celebró los 100 años de la institución, sino que trazó los desafíos que marcarán el futuro del sistema financiero mexicano.
“La estabilidad que promueve Banxico es indispensable para atraer inversión, generar empleo y mantener finanzas públicas sanas”, afirmó Sheinbaum, al reconocer el papel histórico del banco central como garante de certidumbre económica. La mandataria lanzó dos retos clave: ampliar el acceso al crédito responsable y acelerar la digitalización del sistema financiero. “Un país con baja inflación pero sin crédito suficiente es un país que se queda corto en su potencial de crecimiento”, advirtió.
Sheinbaum subrayó que México es uno de los países con menor proporción de crédito respecto al PIB, lo que limita el desarrollo de pequeñas empresas, emprendedores y familias trabajadoras. “El financiamiento debe dejar de ser un privilegio y convertirse en un motor de desarrollo incluyente”, expresó. En ese sentido, convocó a la banca privada, la banca de desarrollo y al propio Banxico a coordinar esfuerzos para impulsar el crédito productivo y fortalecer el mercado interno.
El segundo desafío planteado por la presidenta fue la digitalización del sistema financiero. “La innovación tecnológica en sistemas de pago, servicios bancarios e inclusión digital debe ponerse al servicio de la gente, especialmente de las mujeres, los jóvenes y quienes han quedado al margen del sistema”, señaló. La mandataria enfatizó que la autonomía del Banco de México no implica descoordinación, sino que debe traducirse en colaboración estratégica para garantizar estabilidad con justicia social.
Por su parte, la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja destacó que Banxico sigue siendo pilar de estabilidad, confianza y modernización financiera. “Nuestras fortalezas más valiosas son la credibilidad y la confianza que la sociedad nos ofrece”, afirmó. Rodríguez recordó que el banco fue creado en 1925 como respuesta a la fragmentación monetaria del México posrevolucionario, y que su autonomía constitucional, adquirida en 1993, ha sido clave para enfrentar crisis como la de 1994, la recesión global de 2008 y los desafíos inflacionarios recientes.
El secretario de Hacienda, Amador Zamora, reconoció que el Banco de México, además de su mandato de estabilidad de precios, tiene la facultad de asesorar al gobierno federal en asuntos económicos. “En el contexto actual, la voz técnica de Banxico es cada vez más relevante”, afirmó, al convocar al instituto a ejercer esa atribución con mayor protagonismo.
Al cierre del evento, se develó una placa conmemorativa y la gobernadora Rodríguez Ceja entregó a la presidenta Sheinbaum una moneda conmemorativa del centenario. El mensaje institucional fue claro: Banxico no solo celebra su historia, sino que se proyecta como actor central en la transformación económica del país.

