Ciudad de México, 7 de septiembre de 2025.
Este domingo, el cielo global fue testigo de uno de los fenómenos astronómicos más esperados del año: un eclipse lunar total que convirtió a la Luna en un disco carmesí durante más de 80 minutos. Conocido como “Luna de Sangre”, el evento alcanzó su punto máximo a las 20:11 horas (UTC), proyectando un tono rojizo sobre el satélite natural de la Tierra.

Aunque el eclipse no fue visible desde México ni desde ningún país de América, plataformas digitales como la Guía Lunar de la NASA y canales especializados transmitieron el fenómeno en vivo, permitiendo que millones de personas lo apreciaran desde sus hogares. El espectáculo fue visible principalmente en Asia, África, Europa y Oceanía, donde la Luna se elevó eclipsada sobre el horizonte.

El fenómeno ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, filtrando la luz solar a través de su atmósfera. Solo las longitudes de onda rojizas alcanzan la superficie lunar, generando el característico tono de sangre. Según la NASA, este eclipse tuvo una duración total de 82 minutos, colocándose entre los más largos de la década.

En México, aunque el eclipse no fue visible, la Luna Llena de septiembre —también conocida como Luna del Maíz— pudo observarse en todo su esplendor desde anochecer, marcando el inicio de la temporada de cosecha en el hemisferio norte.

El próximo eclipse lunar total visible en territorio mexicano ocurrirá el 3 de marzo de 2026. Hasta entonces, la Luna de Sangre de este domingo queda registrada como un espectáculo global que reafirma el vínculo entre ciencia, cultura y asombro colectivo.