Ciudad de México.— A un año del estallido violento que marcó a Sinaloa el 9 de septiembre de 2024, la senadora Paloma Sánchez Ramos (PRI) lanzó una denuncia frontal contra el gobierno estatal, acusando al gobernador Rubén Rocha Moya de complicidad, omisión y abandono ante la crisis de seguridad que azota a la entidad. Acompañada por senadoras de su bancada, Sánchez afirmó que Sinaloa vive bajo el control del crimen organizado, mientras el gobierno se esconde y normaliza el terror.
La legisladora sinaloense detalló que la violencia ha dejado casi 2,000 homicidios, más de 1,900 desaparecidos, 36 mil millones de pesos en pérdidas económicas, 36 mil empleos perdidos y más de 2,000 negocios cerrados. “Vivir hoy en Sinaloa representa salir a trabajar con miedo, dejar a tus hijos en la escuela rezando que no haya balaceras, y ver cómo los criminales deciden quién pesca, quién produce y quién sobrevive”, denunció.
Sánchez acusó que los distritos de riego están controlados por grupos delictivos que imponen cuotas a los productores, mientras los jóvenes son reclutados por el narco y los comerciantes extorsionados sin freno. “El gobernador ha intentado minimizar la crisis, felicita a quienes marchan pero no ofrece soluciones. Es un gobernador que no gobierna, que se esconde y que se ha vuelto cómplice por omisión”, sentenció.
Ante preguntas de la prensa, la senadora afirmó que la situación amerita la renuncia del gobernador. “No tiene control del estado, ha manejado la crisis con una falta de empatía brutal. Los propios sinaloenses que lo eligieron hoy exigen su salida. Más que ayudar, nos estorba”, declaró. Reconoció que solicitar la desaparición de poderes sería inviable por la mayoría de Morena en el Senado, pero insistió en que la exigencia ciudadana es legítima.
Sobre la captura de Ismael “El Mayo” Zambada y las versiones que vinculan al gobernador con reuniones previas, Sánchez exigió transparencia. “No sabemos qué pasó en esa detención, ni qué ocurrió con el exrector que murió en esa misma hacienda. Lo que sí sabemos es que el gobierno parece más dolido por la entrega del criminal que por el sufrimiento de la gente”, afirmó.
También criticó la estrategia federal de seguridad, calificándola como un fracaso. “¿Quién gobierna Sinaloa? El crimen organizado. Aunque hay presencia militar, no se refleja en la protección de las víctimas. Los soldados duermen en el piso, no tienen comida, y son los ciudadanos quienes les ofrecen agua. Ni siquiera a ellos les dan condiciones dignas”, denunció. Relató que en Culiacán, miembros del crimen organizado han ingresado a hospitales disfrazados de enfermeros para rematar víctimas, en al menos tres casos ocurridos en un mismo fin de semana.
Sobre las reuniones del gabinete de seguridad en Culiacán, Sánchez las calificó como simulaciones sin resultados. “Se pasean, se toman la foto y no hay seguimiento. Mientras tanto, todos los días hay víctimas. El gobernador adelanta temas para desviar la atención, pero yo estoy enfocada en lo que importa: la inseguridad. Soy de las pocas voces que lo está diciendo y no me voy a callar”, advirtió.
La senadora Carolina Viggiano Austria exigió que el secretario de Marina comparezca ante el Senado por el escándalo del huachicol fiscal. “Mientras el gobierno no esté dispuesto a ir a la raíz del problema, no habrá paz. Estos delitos solo se explican con la complicidad de altos mandos. Con López Obrador surgió el huachicol fiscal y él lo sabía. Colocó a los militares en tareas altamente corrompibles, exponiendo a una de las instituciones más respetadas del país”, afirmó.
Viggiano advirtió que si la presidenta Claudia Sheinbaum solo busca proteger a ciertos funcionarios, el problema persistirá. “El huachicol y el narcotráfico se retroalimentan. Si ya tienen la plaza las fuerzas armadas, la policía y el dinero, entonces tienen todo. Y eso solo ocurre cuando hay complicidad desde el poder”, concluyó.
La senadora denunció que mientras se inyectan recursos a Pemex, el huachicol fiscal succiona al Estado desde aduanas y estructuras paralelas. “Nos han robado a los mexicanos desde el SAT, desde las aduanas, desde el silencio institucional. Eso sí es traición a la patria”, sentenció. Llamó a la presidenta Sheinbaum a romper el pacto de impunidad heredado por su antecesor. “Las mujeres queremos una presidenta que no se preste a actos deshonestos, que no mienta como han mentido tantos hombres. Eso es lo que queremos”, remató.

