Durante la tercera intervención en la Comisión de Justicia, la senadora Guadalupe Murguía Gutiérrez denunció una falta grave en el proceso de nombramiento de Irlanda Gabriela Pacheco Torres como jueza de distrito en materia penal. La legisladora se pronunció en contra del dictamen que le otorga licencia sin goce de sueldo por seis meses, al señalar que Pacheco asumió el cargo jurisdiccional sin haber renunciado previamente a su puesto en la Agencia Nacional de Aduanas de México.

“La jueza tuvo tiempo suficiente para organizar la entrega de su responsabilidad. Lamento profundamente que haya tomado posesión sin haberse separado de su encargo en Aduanas. Esto no es un hecho menor”, advirtió Murguía.

La senadora citó el artículo 101 de la Constitución y el 187 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que prohíben a jueces y juezas ocupar simultáneamente dos cargos públicos federales. “Es una falta muy importante que debe ser reconocida por el Tribunal de Disciplina Judicial y el órgano de administración”, exigió.

Murguía subrayó que, aunque el país enfrenta circunstancias inéditas por la nueva reforma judicial, eso no justifica omisiones legales. “Es urgente que se señalen criterios, medidas y sanciones para quienes ocupen un cargo sin haber renunciado al anterior. La legalidad no puede ser negociable”, sentenció.

La intervención de la senadora panista se suma a las voces que denuncian vicios de origen en la reforma judicial, donde la improvisación y la afinidad política han desplazado los méritos profesionales. El caso de Pacheco Torres, lejos de ser aislado, revela el desaseo institucional que amenaza la credibilidad del sistema de justicia.