La tragedia que vivimos ya no es una falla en la estrategia de seguridad: es un país desangrado por la incompetencia y el cinismo del gobierno de Morena. El asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manso Rodríguez, en plena plaza durante un festival del Día de Muertos, frente a familias y niños, es otro capítulo en la lista interminable de más de 300 funcionarios y candidatos asesinados. ¿Y qué hace Morena? Nada. Solo les preocupa la imagen, las encuestas y las fotos, mientras México se hunde en la violencia.

Carlos Manso denunció, pidió ayuda, exigió respaldo. Lo dejaron solo. Por eso lo mataron. Así opera un gobierno que pretende normalizar la sangre, que quiere que veamos cada asesinato como un hecho aislado. Pero no lo es. Es el reflejo de un Estado fallido, donde los cárteles mandan, extorsionan y asesinan con total impunidad. Más del 60% del territorio está cooptado por la delincuencia organizada. En siete años, más de 227 mil personas asesinadas, 6 mil feminicidios, 133 mil desaparecidos. La ONU ya levantó la voz. ¿Y Morena? Publica comunicados vacíos.

Este gobierno miserable, sin rumbo ni estrategia, entrega el país al crimen organizado. No tiene vergüenza, no tiene empatía, no tiene calidad moral. Solo le importa sostener su alianza con los narcopolíticos. ¿Cuántos opositores más deben morir para que reaccionen? ¿Cuántas familias más deben esperar justicia? Claudia debe decidir si está con México o con López Obrador. Porque están destruyendo la patria.

Desde el PRI exigimos acción inmediata: despliegue real de fuerzas, investigación sin sesgos, cooperación internacional y castigos ejemplares. Que dejen de posar, que dejen de mentir y que empiecen a gobernar. No vamos a permitir que sigan saqueando y desangrando a México. Tenemos carácter, valentía y determinación. No nos van a intimidar. Vamos a defender a nuestra gente, nuestras libertades y nuestra paz.

Gran unidad por México. Porque este país merece armonía, no sangre. PRI, el mejor partido de México.