En un contexto global donde las desigualdades de género y la sobrecarga de tareas domésticas y de cuidado continúan marcando la vida de millones de mujeres, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) abrió un espacio de reflexión que coloca este tema en el centro de la agenda pública. Durante la conferencia “El papel de las Universidades en la Corresponsabilidad del Cuidado y el Compromiso Institucional hacia la Década de Acción por los Cuidados”, la directora ejecutiva de OXFAM México, Alexandra Haas Paciuc, sostuvo que el cuidado debe ser un asunto prioritario en todas las discusiones sociales y en todos los espacios de toma de decisiones.

“La forma en que cuidamos debe estar al centro de las discusiones sociales. Poner la vida en el centro significa reconocer que las personas importan más que las cosas”, afirmó Haas Paciuc ante estudiantes, docentes y personal administrativo reunidos en el Auditorio “Dr. Enrique González Vargas” de la Facultad de Derecho. Su llamado se dio en el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos, conmemorado cada 10 de diciembre, subrayando que los cuidados son también una cuestión de justicia y dignidad.

La directora para la Transversalización de la Perspectiva de Cuidados de la UAEMéx, Adriana Sánchez Huitrón, coincidió en que los cuidados constituyen el eje central de la Transformación Universitaria impulsada por la institución. Este nuevo paradigma, dijo, reconoce que se trata de una responsabilidad compartida, capaz de replantear las relaciones humanas y promover nuevas formas de convivencia. “Poner la vida en el centro implica reconocer que todas y todos necesitamos cuidados a lo largo de la existencia, y que garantizar ese derecho cambia nuestras maneras de conectar, trabajar y aprender”, señaló.

Durante su intervención, Haas Paciuc recalcó que las políticas públicas de cuidado requieren una visión de futuro que garantice autonomía y vida digna para todas las personas. Recordó que históricamente estas tareas han recaído de manera desproporcionada en las mujeres, quienes además han enfrentado su normalización e invisibilización social. Este fenómeno no es menor: incluye el cuidado de infancias, personas adultas mayores, enfermas o con discapacidad, labores que sostienen el funcionamiento de las familias y de la economía, pero que rara vez se reconocen como trabajo.

En México, añadió, la expectativa social de que las mujeres asuman los cuidados se mantiene por la persistente división sexual del trabajo. Sus impactos son profundos, especialmente durante la vejez, cuando muchas enfrentan dependencia económica debido a trayectorias laborales interrumpidas o precarizadas.

La reflexión se extendió al ámbito universitario. Haas Paciuc destacó que los cuidados no solo pertenecen a la esfera privada, sino que atraviesan la vida económica y laboral, afectando directamente a estudiantes, docentes y personal administrativo. Históricamente, dijo, las instituciones de educación superior no han considerado estas necesidades en el diseño de sus políticas y estructuras organizacionales, lo que genera barreras para la plena participación académica y profesional.

Por ello, reconoció el avance de la UAEMéx al crear la Dirección de Transversalización de la Perspectiva de Cuidados, calificándola como un hito en la política universitaria y un referente estatal y nacional en la formación de capital humano con conciencia social. Esta acción, subrayó, representa un paso concreto hacia la construcción de entornos educativos más justos y equitativos.

Acompañaron el encuentro el subdirector académico de la Facultad de Derecho, Víctor Manuel Aguilar Corona; la secretaria de Equidad de Género de la FAAPAUAEM, Dolores Arévalo Zenteno, y la secretaria de Cultura y Acción Femenil del SUTESUAEM, Raquel Anselmo Cruz, quienes coincidieron en la urgencia de impulsar políticas institucionales que respondan a la realidad cotidiana de quienes integran la comunidad universitaria.

Antes de concluir, Haas Paciuc exhortó a la UAEMéx a fortalecer sus políticas de cuidado mediante recursos suficientes, pues se trata de una inversión estratégica: mejora la productividad, reduce el ausentismo laboral y favorece la formación integral del estudiantado. “Cuidar es transformar. Y transformar significa poner la vida en el centro”, enfatizó.