La culminación del Tren Interurbano que conecta a Toluca con la Ciudad de México marca un antes y un después en la movilidad de la región centro del país. Más allá de tratarse de una obra de infraestructura largamente esperada, su puesta en operación representa, en palabras del presidente municipal de Toluca, Ricardo Moreno Bastida, “un acto de justicia social” para miles de trabajadores y estudiantes que diariamente se trasladan a la capital del país en busca de oportunidades laborales y educativas.
El alcalde toluqueño acompañó a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, y a la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, durante la inauguración del último tramo del tren, acto que se llevó a cabo tras la conferencia matutina conocida como La Mañanera del Pueblo, celebrada en la Cineteca Nacional. La presencia de autoridades federales, estatales y municipales subrayó la relevancia estratégica de esta obra para la conectividad y el desarrollo regional.
Para Ricardo Moreno, la importancia del Tren Interurbano no se limita a su dimensión técnica, sino a las transformaciones sociales que traerá consigo. Destacó que se trata de un sistema de transporte diseñado para responder a los retos actuales de la dinámica social de los habitantes de Toluca, una ciudad que históricamente ha mantenido una estrecha relación económica y laboral con la Ciudad de México. La nueva conexión ferroviaria permitirá reducir tiempos de traslado, disminuir costos de transporte y ofrecer una alternativa segura y moderna frente a los recorridos largos y congestionados que por años han enfrentado los usuarios.
Durante el evento inaugural, el edil resaltó las bondades ambientales del proyecto, al señalar que la conectividad con la capital del país se dará ahora a través de un medio limpio, eficaz y eficiente. “Este tren no solo permitirá ahorrar tiempo y dinero a las familias toluqueñas, también permitirá disminuir significativamente las emisiones contaminantes en nuestra región”, afirmó. En un contexto de creciente preocupación por la calidad del aire y el impacto ambiental del transporte, el Tren Interurbano se posiciona como una apuesta por la movilidad sustentable.
Moreno Bastida coincidió con la postura de la gobernadora Delfina Gómez, quien subrayó que el principal beneficio de esta obra recae en los miles de trabajadores y estudiantes que diariamente se desplazan entre el Estado de México y la Ciudad de México. Para este sector de la población, el nuevo sistema ferroviario significa no solo un traslado más rápido, sino también mayor certidumbre en sus horarios, reducción del estrés asociado al tráfico y una mejora tangible en su calidad de vida.
Tras realizar un recorrido por el último tramo inaugurado, el alcalde de Toluca destacó la relevancia de que proyectos de esta magnitud finalmente se concreten, luego de años de planeación y ejecución. Señaló que la culminación del Tren Interurbano consolida a Toluca como un eje central en la modernización del transporte público en México, al integrarse a un modelo de movilidad que prioriza la eficiencia, la sustentabilidad y el bienestar social.
Asimismo, enfatizó que para la capital mexiquense esta obra abre la puerta a un mayor crecimiento económico. La mejora en la conectividad con la Ciudad de México facilitará el intercambio comercial, atraerá inversiones y fortalecerá el desarrollo de servicios, generando nuevas oportunidades para la población. En ese sentido, el Tren Interurbano no solo es un medio de transporte, sino una palanca de desarrollo regional que puede detonar beneficios a mediano y largo plazo.

