El senador y dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, advirtió que la crisis de desapariciones en México ha alcanzado un nivel que podría constituir crímenes de lesa humanidad, retomando el diagnóstico emitido por la Organización de las Naciones Unidas en su más reciente evaluación sobre la situación del país, publicado en su columna en El Universal.
El también legislador subrayó que el Comité contra la Desaparición Forzada ha sido claro al señalar que existen elementos suficientes para considerar que las desapariciones en México no son hechos aislados, sino parte de un fenómeno sistemático en el que la responsabilidad del Estado puede configurarse por acción, omisión o tolerancia.
En su análisis, Moreno expone que la magnitud de la crisis se refleja en más de 130 mil personas desaparecidas, así como en miles de familias que han tenido que asumir labores de búsqueda ante la falta de respuesta institucional, lo que, afirma, evidencia un contexto de impunidad estructural en el país.
El dirigente priista enfatiza que cada fosa clandestina localizada, así como cada hallazgo de restos humanos, representa una muestra de la violencia persistente que atraviesa México, situación que, sostiene, ha sido documentada por organismos internacionales y no responde a interpretaciones políticas, sino a hechos verificables.
Asimismo, advierte que, de acuerdo con la ONU, no es necesaria la existencia de una política explícita de exterminio para establecer la posible comisión de crímenes de lesa humanidad, ya que la permisividad, incapacidad u omisión del Estado pueden derivar en responsabilidad directa frente a estos hechos.
Frente a estos señalamientos, el gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum ha rechazado el informe, calificándolo como tendencioso y carente de rigor, al sostener que no reconoce los avances institucionales en materia de seguridad y derechos humanos.
No obstante, Moreno sostiene que la Organización de las Naciones Unidas no responde a intereses políticos internos, sino que su función es observar, documentar y advertir sobre situaciones de riesgo, por lo que su diagnóstico debe ser atendido con seriedad ante la gravedad del fenómeno.
Finalmente, el senador advierte que minimizar o descalificar estos señalamientos no contribuye a resolver la crisis, mientras las desapariciones continúan ocurriendo en distintas regiones del país, configurando, según el análisis internacional, un problema de carácter sistemático que sigue impactando a miles de familias mexicanas.

