La ciudad de Puebla vive una transformación nocturna que va más allá del espectáculo visual. El Festival Glow, que ha logrado congregar a más de 150 mil asistentes por día, no solo deslumbra con su propuesta artística y tecnológica, sino que se consolida como un motor económico y social de gran alcance. Autoridades estatales destacan que este evento marca un antes y un después en la proyección internacional de la entidad.
El gobernador Alejandro Armenta Mier subrayó que Glow representa una muestra clara de la capacidad organizativa de Puebla para albergar eventos de talla global. En sus declaraciones, enfatizó que la entidad no solo cuenta con la infraestructura necesaria, sino también con una riqueza cultural, gastronómica y humana que la convierte en un destino altamente competitivo.
El festival, que ilumina 17 edificios emblemáticos a lo largo de un recorrido de 2.4 kilómetros, ha logrado transformar el Centro Histórico en un lienzo de luz, arte y tecnología. Este despliegue visual, que tiene su origen en la ciudad europea de Eindhoven, marca un hito al celebrarse por primera vez fuera de Europa, situando a Puebla en el mapa internacional de eventos culturales de alto impacto.
Más allá de las cifras, Glow ha generado un efecto palpable en la economía local. Comercios, restaurantes, hoteles y servicios turísticos reportan un incremento significativo en la afluencia de clientes. La expectativa de las autoridades es que este flujo de visitantes extienda la estancia promedio de los turistas hasta por dos noches, lo que se traduce en una mayor derrama económica para la región.
El acceso gratuito al festival, disponible de 19:00 a 23:00 horas hasta el 19 de abril, ha sido un factor clave en su éxito. Esta política, respaldada por la participación de la iniciativa privada —particularmente la empresa Traffic Light—, ha permitido que miles de familias disfruten del evento sin afectar su economía. La estrategia no solo democratiza el acceso a la cultura, sino que también incentiva el consumo en sectores clave.
En el ámbito social, Glow ha demostrado ser un espacio de convivencia que fortalece el tejido comunitario. Familias enteras recorren las calles iluminadas, apropiándose del espacio público en un ambiente seguro y accesible. Para muchos asistentes, como la ciudadana Myriam Iglesias, el festival representa una oportunidad única para redescubrir la belleza arquitectónica de Puebla desde una nueva perspectiva.
El impacto cultural del evento también es significativo. Las instalaciones interactivas combinan arte, ciencia y tecnología, generando experiencias inmersivas que cautivan tanto a locales como a visitantes nacionales e internacionales. Este enfoque innovador posiciona a Puebla como un referente en la promoción cultural contemporánea.
El gobierno estatal considera que iniciativas como Glow están alineadas con una visión de desarrollo más amplia, en sintonía con las políticas impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Este modelo apuesta por el crecimiento económico sostenido, la promoción de la cultura y el bienestar social como ejes fundamentales.
En un contexto donde las ciudades compiten por atraer turismo e inversión, Puebla parece haber encontrado una fórmula efectiva: combinar tradición con innovación. Glow no solo ilumina edificios; ilumina también el potencial de una ciudad que apuesta por el arte como catalizador de desarrollo.

