El diputado federal Rubén Moreira Valdez aseguró que México atraviesa uno de los escenarios económicos más complejos de los últimos años, caracterizado por bajo crecimiento, incremento sostenido de la deuda pública y una pérdida de confianza que, afirmó, ha limitado la inversión y el desarrollo nacional bajo los gobiernos de Morena.
Durante la emisión de su programa Con Peras, Manzanas y Naranjas, acompañado del economista Mario Di Costanzo y del abogado Miguel Ángel Sulub, el coordinador del PRI en la Cámara de Diputados cuestionó el destino de los recursos obtenidos mediante endeudamiento, al considerar que no se han utilizado en proyectos productivos capaces de generar crecimiento económico y bienestar para la población.
Moreira señaló que la Constitución establece con claridad que la contratación de deuda pública debe orientarse a inversiones que produzcan rentabilidad y fortalezcan la economía nacional; sin embargo, sostuvo que en la actualidad dichos recursos se han destinado a obras que no ofrecen beneficios económicos suficientes.
El legislador advirtió sobre la magnitud del problema financiero que enfrenta el país y afirmó que una parte importante de la riqueza generada en México ya se encuentra comprometida por obligaciones de deuda. Indicó que, aunque muchos ciudadanos aún no perciben plenamente el impacto de esta situación, ello se debe a que el gobierno continúa financiando gasto mediante nuevos créditos.
Explicó que, de mantenerse esta dinámica, México podría enfrentar en el corto plazo mayores restricciones presupuestales, reducción del consumo, menor generación de oportunidades y afectaciones directas al nivel de vida de millones de familias.
Por su parte, el economista Mario Di Costanzo sostuvo que la inflación ha provocado un severo deterioro en el poder adquisitivo de los hogares mexicanos. Señaló que actualmente una canasta básica ronda los cinco mil pesos mensuales, mientras que la pensión para adultos mayores apenas supera los tres mil 200 pesos, lo que refleja una creciente presión económica sobre los sectores más vulnerables.
Asimismo, mencionó proyecciones del Fondo Monetario Internacional, las cuales estiman que la deuda pública de México podría superar el 60 por ciento del Producto Interno Bruto al cierre del presente año.
Di Costanzo agregó que el país tampoco logró aprovechar plenamente el fenómeno del nearshoring o relocalización de empresas, tendencia global que pudo representar una oportunidad estratégica para atraer inversión nacional y extranjera, generar empleos y fortalecer las cadenas productivas.
En tanto, Miguel Ángel Sulub hizo referencia a los Precriterios Generales de Política Económica entregados por la Secretaría de Hacienda a la Cámara de Diputados, en los que se estima que para 2027 la tasa de interés se ubique en 5.50 por ciento.
Explicó que este escenario implicaría menores rendimientos para los ahorradores y nuevos desafíos para las familias que dependen de instrumentos financieros de inversión o ahorro tradicional.
Rubén Moreira también expresó preocupación por la posibilidad de recortes presupuestales anunciados por el Ejecutivo federal, los cuales podrían impactar áreas estratégicas como infraestructura, salud y educación.
Advirtió que una reducción en recursos destinados a carreteras, hospitales y escuelas comprometería la competitividad del país, frenaría el desarrollo regional y afectaría servicios esenciales para la población.
Finalmente, el legislador llamó a la ciudadanía a mantenerse informada y actuar con responsabilidad financiera ante el contexto actual, al considerar que México enfrenta una etapa crítica que exige decisiones oportunas, disciplina económica y una conducción más eficiente de las finanzas públicas.

