Toluca, Estado de México.- En una conferencia de prensa celebrada en la sede estatal del PRI mexiquense, la senadora y dirigente del tricolor en el Estado de México, Cristina Ruiz Sandoval, lanzó una dura ofensiva política contra los gobiernos de Morena, al responsabilizarlos del deterioro económico que viven las familias mexicanas y del encarecimiento de la canasta básica.
Con un discurso cargado de crítica, ironía y abierto contraste con administraciones priistas pasadas, la legisladora sostuvo que el país atraviesa una crisis silenciosa: hogares donde el dinero ya no alcanza, negocios pequeños al borde del colapso y ciudadanos obligados a comprar alimentos “por pieza”.
“Primero los pobres… para multiplicarlos”
Ruiz aseguró que la promesa insignia del obradorismo terminó convertida en fracaso. Según dijo, el lema “Primero los pobres” sólo derivó en más precariedad.
“Los quieren tanto que hasta los multiplicaron”, lanzó.
Desde el arranque de su mensaje, la dirigente priista buscó colocar el debate en el terreno más sensible: la mesa familiar. Sostuvo que en los recorridos que realiza por municipios mexiquenses encuentra enojo, tristeza e incertidumbre, derivados del alza constante de precios.
Canasta básica, cada vez más lejana
Como eje de su exposición, Cristina Ruiz presentó un comparativo entre precios de 2018 y marzo de 2026, atribuyendo a Morena un “atraco histórico” al bolsillo ciudadano.
Entre los productos mencionados destacó:
- Jitomate: de 21 a 51 pesos, incremento de 145%.
- Bolillo/pan: de 28 a 52 pesos.
- Leche: de 15 a 26 pesos.
- Huevo: alza superior al 60%.
- Tortilla: de 14 a 23 pesos.
- Frijol: de 21 a 31 pesos.
- Carne: entre 70% y 100% más cara, según sus cifras.
La priista utilizó un lenguaje coloquial para conectar con el impacto cotidiano de esos aumentos: “Ya desapareció la sopa por el precio del jitomate, el guisado ni se diga, y ya sólo nos dejaron los frijoles”.
Salarios arriba… poder adquisitivo abajo
Uno de los puntos más insistentes de su intervención fue la aparente contradicción entre el incremento al salario mínimo y la pérdida de capacidad de compra.
“Presumen que la gente gana más, pero compra menos. Eso no tiene sentido”, dijo.
La crítica apunta a uno de los principales estandartes del actual gobierno federal: el aumento salarial. Sin embargo, Ruiz buscó desmontar ese argumento señalando que el ingreso no compensa la inflación alimentaria.
Gasolina, peajes y transporte: la cadena del encarecimiento
La senadora también vinculó el aumento en alimentos con el precio del diésel, combustible clave para el transporte de mercancías. Afirmó que mientras suba mover productos, seguirá creciendo el costo de lo que llega a mercados y tienditas.
Además, mencionó incrementos en autopistas como:
- México-Toluca: de 82 a 116 pesos.
- México-Cuernavaca: de 80 a 156 pesos.
Con ello intentó construir una narrativa más amplia: no sólo sube la comida, también moverse y producir cuesta más.
Megaobras bajo fuego
Otro blanco del discurso fueron las obras emblemáticas de la llamada Cuarta Transformación: Tren Maya, Dos Bocas y AIFA. Ruiz las calificó como proyectos costosos e improductivos, acusando que el dinero público se desvió a “caprichos faraónicos” mientras hospitales carecen de medicinas y familias no pueden sostenerse.
También criticó el crecimiento de la deuda pública y advirtió que futuras generaciones cargarán con esa factura.
“Morena va a caer”
En tono abiertamente electoral, Cristina Ruiz aseguró que el PRI volverá al poder y que Morena será castigado en las urnas por el desgaste económico.
“No le apostamos a sus pleitos internos. Le apostamos al hartazgo ciudadano”, sostuvo.
Asimismo, llamó a construir una estructura de vigilancia electoral para impedir —según dijo— intentos de fraude en futuros comicios.

